Una denuncia por violencia de género involucra a dos funcionarios de una localidad del interior de Corrientes

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La situación fue admitida por el intendente Jorge Meza, quien subrayó: «estamos sorprendidos. Son dos jóvenes profesionales que decidieron venir desde CABA y establecerse en nuestra localidad. En Bs As también cumplían funciones públicas y nosotros consideramos esencial su experiencia».

«Chas presentó su renuncia y seguramente la aceptaremos», adelantó Meza y agregó: «Paula Blanco nos pidió unos días para replantearse su situación».

«Eso es lo que tiene que ver con la función pública y lo que nos interesa y debemos informar. Su vida privada no nos concierne», aclaró Meza.

«No tenemos denuncias sobre casos de violencia con la gente relacionados con Chas», dijo.

 

 

 

La denuncia de la mujer

La funcionaria hizo la presentación en la comisaría del pueblo y luego ante el Juzgado de Paz contra Guillermo Patricio Chas de 30 años, quien al menos hasta la semana pasada se desempeñaba como se­cre­ta­rio de Co­or­di­nación y Asun­tos Ins­ti­tu­cio­na­les de la Mu­ni­ci­pa­li­dad, ya que según versiones lo removieron del cargo aunque no hubo anuncio oficial.

Ambos son abogados y compartieron siete años de relación. En julio de 2020 fueron recibidos en una reunión de trabajo por el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia, Buenaventura Duarte. Ahora ella asegura que el vínculo con su ex estuvo atravesado por la violencia psicológica, económica y física.

Paula cuenta que había silenciado los golpes y los malos tratos para no entorpecer la carrera política de su pareja en la pequeña localidad, en la que se habían radicado hace tres años, después de abandonar Buenos Aires.

 

La elección de Caá Catí no fue casual. Es el pueblo de la familia materna de Paula. La joven contó que Chas tiene «una personalidad fría, calculadora» y «siempre te hace creer que sos la responsable de lo que pasa».

«Primero fue violencia psicológica, malos tratos y humillaciones delante de cualquier persona, pero desde que nos mudamos comenzó la violencia física”, recordó.

Según la mujer, “esas agresiones fueron en aumento hasta llegar a los tirones el cabello, incluso hasta me arrancó mechones, con golpes; en una oportunidad me tomó del cuello». Y agregó: “Los ataques, los golpes, siempre ocurrían en nuestra casa, pero nunca lo denuncié porque él también es un funcionario público”.

“Cuando hice la denuncia, me enteré que su violencia trascendía nuestra relación. Era violento con todos en el pueblo”, expresó la funcionaria, que ya inició los trámites para cambiar su número de celular.

Con información de Telefe