Terror en Rosario por un violador serial

0
181

La Fiscalía de Delitos Sexuales de Rosario investiga la aparición de un violador serial que protagonizó ataques en distintas zonas de la ciudad al menos en los últimos cinco meses, según consignó Diario UNO.

El agresor, de acuerdo al relato de las víctimas, sigue un patrón que reproduce casi de manera mecánica los mismos rasgos de conducta en cada hecho.

Hasta el momento hay contabilizados nueve episodios, de los cuales seis están denunciados y cada uno tiene su legajo abierto. Los otros tres están identificados y en las próximas horas se abrirán carpetas judiciales sobre ellos.

El último caso ocurrió la madrugada de ayer a metros de la Facultad de Medicina y la víctima fue una adolescente de 17 años que contó con dolor el mal momento vivido en su cuenta personal de Twitter.

En un primer momento el delincuente atacaba a mujeres jóvenes o desprevenidas que atienden locales comerciales a los que suele ingresar primero como supuesto cliente y luego las encierra para cometer las vejaciones. Pero después se registraron episodios que llevó adelante en la vía pública y buscando lugares oscuros.

Según lo que consta en los legajos de los casos, a todas las víctimas el agresor les ató las manos hacia atrás y también los pies, a la vez que les colocó un precinto en el cuello. En seis de los hechos las mujeres dijeron que el violador las obligó a practicarles sexo oral, las otras pudieron escapar a sus violentas pretensiones.

Por lo que se infiere de los relatos de las víctimas, el delincuente toma recaudos para evitar ser identificado. En los locales comerciales donde se produjeron los hechos, ninguno tiene cámaras de seguridad. Y los que cometió en la calle, siempre fue en lugares oscuros y lejos de cámaras de videovigilancia. Además, en la mayoría de los episodios el hombre se movilizó en una moto con una caja blanca similar a la de un repartidor, de acuerdo al relato coincidente de varias mujeres.

 

Las víctimas

“Después de lo que me pasó me comuniqué con la familia de la chica abusada en la librería de Sarmiento al 4300 y te aseguro que es la misma persona”, dijo Jorgelina, la víctima de un hombre que le robó e intentó abusar de ella. En ese momento no lo sabía, pero su atacante es un abusador serial de Rosario.

La mujer tiene 42 años y trabaja junto a su hermana en una veterinaria de San Nicolás al 300, en barrio Agote. El mediodía del jueves 27 de junio, cuando atendía en el local, fue atacada por un hombre armado que luego de robar una cifra ínfima de dinero intento abusar de ella. La condujo a una habitación ubicada en la parte trasera del local y la ató de brazos y piernas con los cordones de sus botas. Entonces le exigió que le practicara sexo oral. La mujer se resistió, pudo zafar de sus ataduras y corrió al agresor con una tijera. De esa manera lo puso en fuga y el hombre quedó grabado por una cámara de videovigilancia de la cuadra.

En ese relato que publicó el diario La Capital exponiendo el tema que hoy se ha expandido por las redes sociales, Jorgelina sostuvo: “A esa piba (de la librería) le cagó la vida. Anoche hablé con los familiares y después no pude dormir. Yo lo pude resolver porque tengo 42 años y sé como sacarme un tipo de encima. Pero una piba de 19 o 20 años no lo puede hacer. Hablando con la familia de la chica me di cuenta que es la misma persona que me atacó. La misma. Y si alguien no lo detiene, si alguien no le pone freno, le va a seguir cagando la vida a otras mujeres. Mucho de lo que estoy haciendo (contar lo que le sucedió) tiene que ver con buscar que alguien detenga y le ponga un freno a este tipo”.

Y agregó: “Nosotras (su grupo familiar y de amigos) pudimos contactarnos con cuatro personas que en poco más de un mes (desde el 20 de mayo) fueron atacadas por este tipo: la chica de la librería de calle Sarmiento, una piba de 19 años que vive acá a la vuelta (Tucumán y la cortada Ruisiñol), una chica de calle Mendoza al 5000 y pico a la que abusó en la calle y yo. ¿Cuántos casos más habrá?”. Por lo que trascendió ayer, ya son nueve las mujeres atacadas.

Fuente primera edicion