Soja, cemento y mucha agua

La denuncia a Colombi viene a cuento en estos días húmedos, porque los recursos del fondo sojero están destinados a obras, que en Corrientes no se hicieron.
POR LUIS SOSA

Quizás no sea pura casualidad, pero en el transcurso de la semana que acaba de terminar, mientras miles de correntinos chapa­leaban con una inundación tan cruel como evitable, en el Juzgado Federal de Paso de los Libres se presenta­ba una denuncia criminal contra el gobernador Ho­racio Ricardo Colombi por los presuntos delitos de retención indebida de fon­dos, administración frau­dulenta, desbaratamiento de derechos acordados, más la imputación de incumpli­miento de los deberes de funcionario. Es posibles que éste no sea el único embate judicial contra el mandata­rio y que a medida que se vaya enfriando el café (del poder) sobrevengan otras presentaciones de igual te­nor o más grave. Resulta lógico, el hombre lleva ocho años consecutivos en el go­bierno, aunque su marca personal es de 12 años, en familia acumula 16 años y con el partido (desde la In­tervención cordobesa) com­pleta 18 años. Alguito habrá que revisar… judicialmente. La nueva denuncia contra Colombi se debe a la reten­ción -irregular- del dinero correspondiente al deno­minado fondo sojero (Fon­do Federal Solidario) y la impulsa el intendente de Mercedes, Víctor Manuel Cemborain, con el patrocinio letra­do del abogado (radical) Armando Rafael Aquino Britos.

El hecho viene a cuento en estos días húmedos por­que esos recursos, prove­nientes de la venta de soja, que distribuye la Nación a las provincias desde hace ocho años y que tienen que ser coparticipados con los municipios, están destina­dos a la ejecución de obras de infraestructura, por ejemplo caminos, redes de agua potable o cloacales, pavimento, desagües plu­viales, iluminación. Tam­bién se puede utilizar para construir o arreglar plazas, escuelas, hospitales; en de­finitiva, todas aquellas co­sas que necesita una comu­nidad para vivir mejor.

La ley que lo creó dice que “el Fondo Federal Solidario tiene por objetivo “finan­ciar obras que acrecienten la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda y vial, tanto en ám­bitos urbanos como en los rurales, de modo de incidir significativamente en la cali­dad de vida de la población”. Es decir que cualquier pro­yecto que sirva para frenar o evitar el avance del agua y/o escurrir las lluvias torrencia­les, canalizar las lagunas que están siendo taponadas por construcciones fuera de con­trol, califican para ser finan­ciadas por el fondo sojero.

Pregunta para el lector, conteste sin repetir ni co­piarse del Google: ¿cuántas obras conoce que se hayan hecho con el fondo sojero?

Si lograr recordar, sin ayu­da, una obra o más de una obra que se haya concretado en su comunidad, usted es especial. La provincia nece­sita más ciudadanos con su memoria. El ejercicio ayu­daría a descular a dónde fue a parar la montaña de dine­ro que recibió Corrientes y cuya rendición se pierde en la burocracia oficial, local y nacional.

En estos ocho años, desde 2009 cuando se implementó el Fondo Federal Solidario, la administración radical que gobierna la Provincia recibió la friolera de 3 mil millones de pesos para hacer todas estas obras de infraes­tructura que -si se hicieron- en algún lugar están.

Un dato curioso, que se­gún el paladar político del lector será relevante o no, desde diciembre de 2009 está en la gobernación Ho­racio Ricardo Colombi, que en las elecciones de ese año venció a su primo, correli­gionario y socio, Arturo Ale­jandro Colombi. Luego fue reelecto en 2013.

El fondo sojero lleva ocho años, la misma cantidad de tiempo que el gobierno del mercedeño.

La ley del fondo soje­ro dice que la Provincia tiene que distribuir a los municipios ese di­nero tomando la base de reparto de la coparticipa­ción, sería aproximadamen­te un 30% del total. En ocho años, la administración Co­lombi embolsó algo más de 3 mil millones de pesos y casi un tercio lo tuvo que repar­tir a los municipios, es decir poco más de 900 mil pesos, de tal modo que el Ministe­rio de Hacienda dispuso de 2.100 millones de pesos. ¿En qué obras se usó ese dinero?

Evidentemente para im­pedir las inundaciones no se utilizó. Peor aún, Don Cem­borain, que tiene una batalla aparte con su compueblano el Gobernador, fue a la Jus­ticia para denunciar que esa parte de los fondos sojeros que le corresponde no se lo están entregando. Retención indebida. Además de Co­lombi, también cayeron en la denuncia el ministro José En­rique Vaz Torres y el ministro de Coordinación y Planifica­ción, Eduardo Alejandro Vis­chi. “Peteco”, así le dicen al libreño, quiere ser candidato a gobernador por ECO.

El punto es que todo este volumen de dinero que re­cibió la Provincia y que bien podría destinarse a obras para paliar las inundaciones, está en un limbo informati­vo. Lo que no significa que no se haya usado, quizás los lectores tengan presentes las obras que se hicieron. En San Luis del Palmar, Santa Ana y la periferia de la Capi­tal, que en la última semana estuvieron (y siguen) jaquea­das por el agua, casi con se­guridad no hubo ni una sola obra de infraestructura des­tinada a prevenir las inun­daciones ejecutadas con el fondo sojero. ¿O sí?

Lo que sí hubo en esa zona, en los últimos años, fue un boom inmobiliario que trastornó todo el eco­sistema. Especialmente en Santa Ana, donde “las cons­trucciones privadas, sin es­tudios ni la infraestructura adecuada, taponaron los tres canales naturales de es­currimiento de las lagunas”, consigna un informe que divulgó la Municipalidad de Corrientes con la firma del intendente Fabián Ríos. El gobernador Colombi, por su parte, también recurrió al mismo argumento, señaló que el negocio inmobiliario sin control afectó el desagüe de los cursos de agua.

Ya es algo, descubrieron la causa: se construyó des­aforadamente, sin control, dañando el entorno. El pro­blema es que el Gobernador y el Intendente actúan como comentaristas de la reali­dad, como si la responsabi­lidad fuese ajena, de otros y no de ellos. Mientras, el agua crece y las obras no aparecen, aunque la plata está o estuvo.s
Fuente: nortecorrientes