¿Sin mate? Por la sequía y los incendios escasearía la yerba en 2024

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La sequía y las altas temperaturas mataron a las plantas que no llegaron a la etapa de cosecha y se espera que para este año la materia prima escasee para la elaboración. En los próximos meses, los valores del producto en góndolas ya se verían modificados.
Colonos ya se encuentran realizando relevamientos de sus pérdidas ante la posible ayuda del Estado provincial. Para el resto de 2022 el abastecimiento está asegurado, aunque advierten que el medio kilogramo debe cotizar a $300.

El referente de la Cooperativa Colonia Liebig y exdirector del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Esteban Fridlmeier, aseguró que la sequía por sobre los incendios afectó «catastróficamente» a los cultivos de yerba mate. «La producción de Corrientes se vio perjudicada entre un 50% y 60%. «Las plantas de los yerbales viejos resistieron a las condiciones climáticas, pero las que murieron son las más chicas. Estas a partir del tercer y cuarto año empiezan a producir», explicó.

Fridlmeier le atribuye a las olas de calor, registradas en enero, ser «el tiro de gracia» para la producción local. «Hasta las plantaciones que se iniciaron en 2019 tuvieron muchas bajas y su costo reposición es extremadamente alto», remarcó.

El INYM reveló que durante los doce meses de 2021 ingresaron a secaderos 882 millones de kilogramos de hoja verde, mientras que el consumo interno totalizó 282 millones de kilogramos. «Estas cifras garantizan que el producto no escaseará este año. El problema surgirá en la elaboración, ya que hay menos materia prima para elaborar el producto de cara a 2023», adelantó.

El referente estimó que durante este año entrarán a los depósitos unos 600 millones de kilogramos, aunque destacó que la cifra exacta se conocerá el 30 de septiembre cuando cierre la zafra.

Para la intendente de Colonia Liebig, localidad distante a 342 kilómetros de Capital, Lorena Kowacz, el faltante se evidenciará con más fuerza en «un año y medio o dos. Empezamos con un relevamiento de las chacras y determinamos que cada una perdió un 60% de su producción», contó a diario época.

Casualmente, antes de la entrevista con este medio, Kowacz se encontraba ayudando a uno de los colonos que se dedica a la actividad a realizar una declaración jurada sobre los daños en la superficie plantada. «Las plantas más nuevas, de cinco años para abajo, son las más perjudicadas», detalló.

Las declaraciones juradas serán útiles, ya que desde la Comuna estipulan que el Gobierno provincial podría destinar $300 mil para pequeños productores y $600 mil para medianos productores. «Sabemos que habrá ayudas económicas, pero hasta ahora no tenemos nada concreto en cuanto a los pasos administrativos para acceder a los beneficios», sostuvo.

El problema se siente en todo el pueblo porque el trabajo de la Cooperativa Liebig mueve la economía local. «La interrupción de la cosecha se traduce en menos generación de fuentes de trabajo y luego el golpe lo sienten los comerciantes», relató.

Subas de precios a corto plazo
Fridlmeier dijo que ante el panorama del sector es muy probable que el precio de la tonelada de la hoja verde y la yerba mate canchada se vea modificado próximamente. De esta forma, el mercado no esperará que el INYM fije los precios. «Todavía no hay una fecha, dependerá de la situación. Quien tiene poco stock va a vender al mejor precio posible», declaró.

De acuerdo a los costos de la industria, el productor aseguró que los 500 gramos debería estar alrededor de $300. «Para saber el precio del kilo elaborado se debe duplicar el precio de la canchada, que en la actualidad cotiza a $167 a nivel local, y también algunos molinos la pueden conseguir a $140 desde Paraguay», calculó al final.

 

 

 

//Diario Época