Seguirá el veranillo hasta fines de este mes

Eventos extremos, es una calificación que la política de los años 70 le ha obsequiado al clima de nuestros días, originados en cambios sociales en el primer caso y en el cambio climático en el otro. Aunque en apariencia ambos fenómenos responden a realidades diferentes, ambos reconocen como causa la mano del hombre, y como origen a la revolución industrial,  y por lo tanto sólo el hombre tiene la capacidad de revertir sus efectos mediante un cambio en su forma de vida y en la forma de generar energía.

Mientras, la realidad será que endremos veranos más calurosos con prolongadas olas de calor y con el riesgo de temperaturas extremas, como las registradas en el verano europeo el año pasado y actualmente en el SE de los Estados Unidos donde informan temperaturas de 50º, que obligaron a suspender todos los vuelos. En nuestras tierras los inviernos serán más cortos con altibajos de temperaturas cada vez más extremos y sin olas de frío prolongadas, y sí con veranillos a repetición como sucede ahora.

 

Las estaciones de transición como el otoño y la primavera abundarán en lluvias torrenciales, fuertes vientos y tormentas severas. Para alcanzar estas conclusiones, investigadores de la UBA y del Conicet realizaron  múltiples simulaciones, tanto con modelos climáticos continentales, como con modelos oceánicos globales, que arribaron al mencionado comportamiento estacional. Estas investigaciones están publicadas en el libro “La Argentina y el Cambio Climático” de Vicente Barros e Inés Camilloni, que avisa que las precipitaciones y las temperaturas continuarán en aumento en los próximos años.

 

¿Estamos preparados?

 

Lamentablemente la respuesta es negativa, y el área más vulnerable, y en una magnitud que todavía no se concibe es la de salud. Como consecuencia de los golpes de calor y de enfermedades transmitidas por mosquitos, con variedades nuevas que ya hoy están presentes en nuestra región, y por la escasez de vacunas que no alcanzan a cubrir a niños en edad escolar, y que concurren a las escuelas “hisopados”, sin vacunas ni tratamiento preventivo.

 

Pero baste mencionar a la prestigiosa revista médica británica The Lancet que en su última edición del año pasado ya nos advertía que el cambio climático amenaza con revertir los logros en salud de los últimos 50 años.

 

En materia de producción agrícola, lo más urgente es nivelar tierras en pendiente que hayan resultado degradadas por las  lluvias torrenciales, crear canales de drenaje y desagote de las tierras que hayan resultado inundadas, y dragar ríos y arroyos propensos a generar desbordes e inundaciones rápidas. Debemos hacerlo ahora, durante las treguas en las lluvias de junio y julio, después será tarde.

 

Veranillo muy prolongado

 

Los días a pleno sol se repetirán hasta el domingo inclusive, con fuertes brisas del Norte que ayudarán a mantener temperaturas elevadas, entre 17 y 18 las mínimas, y entre 25 y 26 las máximas. No es un calor intenso, pero sí prolongado para ser en invierno.

 

La próxima semana disminuirá el viento e irá rotando al Este, lo que aumentará la humedad y la nubosidad. Estará parcialmente soleado el lunes y parte del martes, y luego soleado hasta el jueves o viernes, cuando una humedad al tope comenzará a inestabilizar las condiciones con alguna llovizna.

Fuente Diario El Territorio