Se desbordan los casos en Chaco y apuntan a la falta de medidas de Capitanich

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Los números de coronavirus en Chaco son alarmantes. La provincia gobernada por Jorge Capitanich es la tercera más afectada del país, detrás de la provincia de Buenos Aires y CABA, y en los últimos días aumentó la tasa de letalidad.

De acuerdo al último reporte del Ministerio de Salud chaqueño, desde el comienzo de la pandemia se registraron 346 casos positivos, cuarenta más que en Córdoba y casi cien más que Santa Fe, provincias que la triplican o más en cantidad de habitantes. Además, ya hubo 19 víctimas fatales y 8 personas están internadas en estado grave.

El fin de semana fue negro para la provincia: murieron cinco personas en tres días y la tasa de letalidad saltó un punto y quedó por encima del 5 por ciento. «Esto nos tiene que alarmar», admitió la directora provincial de Epidemiología, María Elisa Flores.

En los últimos diez días también creció el ritmo de los casos: Chaco tiene 25,8 positivos cada cien mil habitantes. En ese listado se ubica por detrás de Tierra del Fuego, CABA y Río Negro.

Fuentes consultadas por LPO indicaron que uno de los probables motivos de esta situación es el relajamiento de los controles del gobierno de Capitanich. Según reveló la funcionaria provincial, los nuevos casos son por transmisión comunitaria, con gente que asegura sólo haber salido a hacer trámites o compras.

La falta de controles para que se cumpla el aislamiento es -según las fuentes- algo repetido durante toda la cuarentena en Chaco y uno de los motivos que explican la disparada de casos. El propio Capitanich organizó un acto en plena cuarentena y hubo episodios repetidos, como el de una concejal que organizó una fiesta. «No le dieron trascendencia a la situación», explicaron.

«Estamos muy preocupados porque está desbordada la situación. Habría que hablar con el gobernador porque la realidad no es la misma que en Corrientes, Formosa y Misiones. Es muy preocupante lo que está sucediendo», dijo a LPO la diputada radical Aída Ayala.

El desmadre de la situación en Chaco generó que en las provincias limítrofes restringieran al máximo la circulación. En Corrientes, por ejemplo, la enorme mayoría de los 49 casos que se registraron fueron por contactos con Chaco, por lo que se realizan controles muy fuertes en el puente que une Resistencia y la Ciudad de Corrientes y se establecieron medidas de aislamiento obligatorio para los correntinos que trabajan en la provincia vecina.

Otro punto que genera gran preocupación y que es señalado como uno de los factores de la propagación del virus son los contagios dentro de hospitales y sanatorios. Hasta mediados del mes pasado, la última información oficial, había más de 100 contagiados entre el personal de Salud, lo que en ese momento representaba el 50 por ciento del total.

La falta de insumos básicos y elementos de protección para los profesionales sanitarios es uno de los motivos que explica esa situación, de acuerdo a las fuentes consultadas por este medio. Del mismo modo, se apunta al gobierno de Capitanich por la falta de un protocolo de acción.

Como si la situación no fuera ya de por sí grave, el sistema sanitario chaqueño también es duramente golpeado por el dengue, con 1800 casos.