Sapukai Marica: la propuesta de un artista que se expondrá en Corrientes

0
152
Lorenzo González estará presente en ArteCo 2022 con una llamativa exhibición. Asegura que es una muestra de su experiencia.

El Mercado de Arte Contemporáneo de Corrientes se realizará este año del 16 al 19 de junio en la Ex Usina de la costanera correntina. El evento es organizado por el Gobierno de Corrientes a través del Instituto de Cultura de la Provincia. En esta oportunidad, el creador visual Lorenzo González, oriundo de Yapeyú, estará por partida doble en esta edición de ArteCo 2022, al quedar seleccionado como artista individual, además de participar de la muestra Artistas y Artesanos.

Lorenzo González se define como artista visual con todo lo que estas palabras significan en un sentido amplio. «Ahora estoy experimentando con distintas disciplinas o modalidades de la performance, paisajes sonoros, fotografía, entre otros paradigmas de las artes visuales», explicó.

Cuando se realizó el lanzamiento de la Feria de Arte Contemporáneo el presidente del Instituto de Cultura, Gabriel Romero, el curador de la Feria, Julio Sánchez, la coordinadora de áreas Maia Eirín y la asesora Natalia Albanese, explicaron que esta edición combinará la experiencia de exposición con la venta —de manera física— de obras, proyectos y galerías que representan a artistas del noreste argentino y del Paraguay.

Esta es la primera edición en la que Lorenzo participará de manera presencial, ya que estuvo en las dos ediciones que se realizaron de manera virtual durante los años 2020 y 2021. «En esta ocasión voy a llevar mi nuevo proyecto que se llama Sapukai Marica, que habla en primera persona de mi experiencia y mi identidad como marica dentro de la cultura del nordeste. Soy oriundo de Yapeyú, Corrientes, y me crié entre la chacra y el pueblo, ayudándolos a mis padres en el campo. A los 18 años, me fui a estudiar a Oberá, Misiones, desde donde estoy desarrollando mi camino artístico», así es como Lorenzo comenzó a darle un marco a esta nueva obra que traerá a ArteCo 2022.

«En estos últimos años sentí la necesidad de vincularme con las tradiciones, con las raíces, pero reconfigurándolas con mi identidad. Las tradiciones no son muy amistosas con lo diverso. El sapukai marica nace con la idea de gritar una identidad diferente que viene a sumar otras perspectivas. Esta es la propuesta que presenté a los organizadores y así fui seleccionado como artista individual», reveló.

El arte es refugio y una forma de provocar al mundo

El artista comenta que el arte para él es un refugio y a la vez una forma de provocar al mundo. «Por un lado, como productor de arte, genero piezas que son un refugio para mí; al mismo tiempo, al exponerme me siento vulnerable, mostrando sin vueltas lo que siento y lo que pienso. Estoy poniendo mi cuerpo en cada obra. Además, el arte tiende a interrogar al mundo, hacer preguntas y a no dar por hecho las cosas. El arte nos hace pensar y no necesariamente debe ser bello o bonito como se creía antes. Con Sapukai Marica me propongo generar un imaginario, imágenes diferentes a lo que se tiene pensado de lo gauchesco, de lo correntino, de la chacra», argumentó.

Este proyecto Sapukai Marica nació de un proceso de retrospectivo. Durante el tiempo de la pandemia remontó a su infancia y ahí le pasaron cosas. «En un momento me puse a pensar cómo es mi vida hoy siendo marica y como fue diez años atrás», cuenta. «Antes era imposible pensar mi obra con estas características. Así llegué a reflexionar sobre qué sucedía con lo que quería hacer. Sapukai Marica viene a mostrar que uno puede ser diferente y que está todo bien, se puede ser feliz y disfrutar de hacer arte», manifestó.

Proyecto Artistas y Artesanos

Lorenzo tiene un espacio como artista individual pero también participa del proyecto Artista y Artesana, selección que llegó por el curador de la Feria de ArteCo, Julio Sánchez. Para ello, invitaron a cinco artistas para trabajar con artesanos de la provincia de Corrientes. El motivo fue reflexionar sobre la naturaleza y el cambio climático. Lorenzo escogió trabajar con la artesana Zulma Montenegro, también de Yapeyú, su pueblo. «Es una señora mayor que toda su vida se dedicó a hacer cestos y canastos de isipó. Realizamos una obra en conjunto; fue muy lindo trabajar con ella porque nos conocemos desde chicos, siempre fue nuestra vecina y yo tengo vivos los recuerdos de cuando jugaba con sus hijos. Ahora, vincularnos y hacer esta obra fue hermoso. Se divirtió bastante y eso ya es importante», destacó.

A la artesana Zulma una de sus hijas, Andrea, la sigue ayudando a conseguir el isipó del monte, a pelarlo y preparar el material para hacer los canastos. «Encontrarme con sus hijos fue muy lindo, fue positivo que ellos también conozcan lo que yo estoy haciendo, porque no sabían a qué me dedicaba. Hubo una retroalimentación muy linda. Recorrimos su aprendizaje, cómo ella aprendió y cómo viene esto desde el seno familiar. Zulma es descendiente indígena, tiene en su sangre la potencia de la cultura guaraní. La obra es un proceso, pensamos en un hogar, en un refugio, ella toda su vida se dedicó a esta profesión y logró criar a sus hijos con esas cosas, así que pensé en hacer un refugio. Ella hizo el techo de isipó y los parantes los puse con tacuaras. Quedó como si fuera una pérgola, es un refugio que construimos en el patio de su casa. Lo que se va a presentar en ArteCo son las fotos del proceso de trabajo y la obra», dijo.

Diálogo abierto

Hace más de ocho años que González vive en Oberá. En su taller dibuja, hace maquetas pero cuando va a producir su arte viaja a Yapeyú. «Creo que el hecho de extrañar mi pueblo o la nostalgia son motores para producir. El chamamé tiene mucha nostalgia, muchos hablan de que se fueron desde chicos y que extrañan Corrientes, hay algo de una inmigración forzada. Eso pasa en todas las provincias, pero en nuestra provincia esas cosas se acentúan. Somos muchos los que nos vamos y extrañamos bastante», declaró.

A Lorenzo le agrada sobremanera llegar a la Feria de ArteCo con toda esta historia detrás, «es como llevar a Yapeyú a la Capital», deslizó

Además, la feria es la oportunidad de encontrarse con colegas y con el público. «Uno en las artes visuales siempre está en su taller solo trabajando», contó.

«Poder ver lo que la obra produce en otro, escuchar su respuesta o conocer el interés que despierta la obra es súper enriquecedor. Esto es lo que me gusta de este evento, además de cruzarme con los colegas y ver lo que están haciendo, ver cómo dialogan los trabajos artísticos», señaló al respecto.