San Vicente: relacionan el ataque a la jefa policial con un mensaje de contrabandistas

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Una ráfaga de disparos de pistola 9mm rompió la calma y el sueño de los vecinos en el barrio Los Lapachos, de San Vicente. El atentado tenía un blanco, y era nada menos que la jefa de la Comisaría Segunda, oficial auxiliar María Eugenia Miranda.

Fue perpetrado en plena madrugada de la víspera y puso en riesgo la vida no solamente de la autoridad de la fuerza, sino la de su pareja, también policía con rango de sargento, Camilo Flecha, afectado a la División Traslado y Custodia de Detenidos de la Unidad Regional VIII, y a su hijo de apenas 4 años, que dormía en la vivienda situada en la calle Chaco casi Luis Pasteur.

La balacera duró menos de un minuto e incluyó el incendio, con una bomba casera tipo molotov, del vehículo de los uniformados, un Peugeot 408 que estaba guardado en la cochera y terminó afectado en el lateral derecho. Los atacantes se esfumaron en la oscuridad de la noche.

El ataque puso en peligro a la autoridad de la fuerza, a su pareja y a su hijo.

Se presume que eran por lo menos dos y que llegaron caminando, tal vez con un vehículo de apoyo esperando en las inmediaciones. En la vereda los peritos levantaron 19 vainas de pistola automática como las que utilizan las fuerzas de seguridad. Ese dato permite interpretar que usaron más de una por la cantidad de balazos que impactaron en la pared de la casa, el vehículo, además del muro y la reja frontal de la propiedad. Las marcas están a la vista.

Desde el primer momento la investigación fue relacionada con el contrabando de granos, hipótesis que se robustece con el correr de las horas, al punto de que hasta el cierre de esta edición era la única línea que seguían los detectives de Delitos Complejos que llegaron desde Posadas e Investigaciones de la Unidad Regional VIII.

Se supo que anteriormente hubo amenazas anónimas y hasta mensajes desafiantes e intimidatorios hacia la damnificada directa y algunos policías a su cargo, potenciados en los últimos días en razón de la instalación de un puesto de control fijo a la altura del kilómetro 48 de la ruta provincial 13, que conecta de modo directo con El Soberbio e indirecto con Colonia Alicia y Aurora.

En ese contexto vale aclarar que por su ubicación, San Vicente se convirtió en el paso obligatorio para el tráfico ilegal y las incautaciones de miles de toneladas de soja, maíz y alpiste transportadas en decenas de camiones cuyo recorrido debe terminar en la costa del río Uruguay (con destino a Brasil) generan pérdidas millonarias a los dueños y gestores del contrabando. Hacia ellos apuntan las sospechas y si bien hasta el momento no existen personas detenidas, varios nombres aparecen en la mira.

“No nos van a intimidar”

“Con mucha certeza creo que esto viene del lado de los chiveros de soja y maíz, tiene que ver con el contrabando de granos y es un mensaje para que dejemos de hacer controles, pero es nuestro trabajo y no nos van a intimidar”, lanzó la oficial Miranda en una charla que tuvo con El Territorio, exponiendo las secuelas del ataque que se replicó inmediatamente en los medios nacionales.

“Estábamos durmiendo porque eran pasadas las dos de la madrugada. Escuché una ráfaga de disparos y le avisé a mi marido que estaban tiroteando la casa. Él se levantó y agarró mi arma para ver afuera mientras que yo me asomé desde la ventana de la habitación (que está en la planta alta) y si bien en la calle no vi a nadie, noté que nuestro auto se estaba prendiendo fuego. Con una manguera lo apagamos y unos minutos después se acercó un vecino porque pensó que nos robaron, pero no, fue una clara amenaza por nuestro trabajo”, analizó.

Desde hace alrededor de tres años la jefa policial se encuentra al frente de los operativos de control en conjunto con Rentas, Agencia Tributaria de Misiones (ATM), y en contacto directo con los puestos Centinela, El Arco y Apóstoles. Hace poco más de una semana habilitaron el control fijo sobre ruta 13 y existe otro rotativo sobre la provincial 221, que va hacia Colonia Aurora, en el que son detectados los camiones que ingresan a la provincia con granos pero se desvían de la ruta declarada, es decir, en la documentación declaran un galpón de acopio por ruta 12 a cargo de una firma comercial -por ejemplo-, pero el avance es hacia la costa brasileña. El objetivo es claro.

Incendiaron el vehículo con una bomba casera tipo molotov.

“No tuvimos amenazas de manera directa pero desde que comenzamos con los operativos pasaban en la ruta y nos decían que tengamos cuidado, algunos mensajes nos llegaban. Nunca pensamos que en algún momento iban a ejecutar un ataque como el que hicieron”, alertó y para dimensionar la gravedad de lo ocurrido detalló que “los peritos encontraron 19 vainas de pistolas 9mm y las balas impactaron en las paredes de nuestra casa, en el auto, en todas partes y justamente en la pieza donde estábamos durmiendo hay dos disparos”.

“San Vicente es el único lugar de conexión directa con las rutas que los llevan hacia la frontera con Brasil, nosotros bloqueamos el paso ejerciendo controles y se ven perjudicados, estamos hablando de un negocio millonario”, añadió la oficial Miranda.

Disminuir contratiempos

De acuerdo a lo informado por fuentes oficiales, lejos de frenar el transporte, los controles obligaron a los transportistas a especular sobre la marcha.

Esperan varias horas en las estaciones de servicio hasta que los uniformados salgan de la ruta o bien, avanzan en convoy durante los fines de semanas o en horarios en los que suponen pueden seguir sin contratiempos, generalmente de noche.

En ese periplo muchos policías han recibido ofertas de dinero. “Comenzaron a desesperarse por pasar y empezaron a ofrecer mucha plata, pero nunca permitimos tal cosa, ningún personal aceptó coimas y sabemos de muchos a los que le ofrecieron grandes sumas de dinero. Decidimos continuar haciendo nuestro trabajo y eso evidentemente molestó, por eso escalaron la violencia”, reconoció Miranda.

En una sola noche llegaron a retener entre cinco y seis camiones cargados de granos circulando fuera de la ruta declarada. En lo que va del año solamente en jurisdicción de la Segunda suman 23 incautaciones con más de 1.000 toneladas de soja y casi 450 toneladas de maíz sacadas de circulación.

“Esto fue una clara advertencia, un paso más violento a lo que venían haciendo. Buscan que salgamos de la ruta pero vamos a seguir trabajando con más fuerza”, adelantó la jefa de la Segunda.

En ese punto Miranda reconoció que teme por su integridad, aunque le genera tranquilidad la custodia permanente dispuesta por la Jefatura a metros de su casa. “Me da miedo por mi marido y mi hijo, pero no podemos bajar los brazos ahora, este es el momento de demostrar que no siempre que quieren pasar se le va a dejar porque ahora son granos, pero mañana puede ser droga y definitivamente no lo podemos permitir”.


San Vicente, ruta y frontera

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camiones cargados con soja y maíz, detenidos este año por irregularidades en las rutas provinciales 221, 13 y la ruta nacional 14.

Falta de documentación, desvíos de los puntos de entrega, ingresos en forma irregular a Misiones o exceso de carga son las infracciones.

1.454

Retuvo 1.011 toneladas de soja transportadas en 13 camiones, y 443 toneladas de maíz llevadas en 10 camiones por las irregularidades mencionadas, sumando 1.454 toneladas en total.