Misionero participó en la creación de un satélite de observación de la tierra

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Mauricio Lange es oriundo de Leandro N. Alem y hoy forma parte de proyectos científicos que cambiarán al mundo. Es ingeniero Electrónico graduado en la Universidad Tecnológica Nacional de Córdoba (UTN) y desde 2012 a la actualidad trabaja en el desarrollo del segmento terreno de la misión Saocom, la constelación satelital argentina más importante para la observación de la Tierra desde el Espacio.

La misión Saocom consiste en la puesta en órbita de dos satélites Saocom 1A y 1B, idénticos, que al ser dos permiten obtener la revisita adecuada de la superficie terrestre monitoreada, para la necesidad del usuario. El primero fue lanzado en octubre de 2018 y próximamente -se estima a fin de mes- será lanzado su ‘gemelo’ que completará la misión.

En este contexto, Radioactiva 100.7 dialogó con Mauricio, quien forma parte de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), la agencia espacial argentina en la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación que lidera la misión. “Estuve a cargo del segmento terreno, que es la infraestructura de tierra que está asociada con la conversión de actividades necesarias para volar en telecomandos, la infraestructura de red necesarias para la generación y procesamiento de datos”, explicó.

En cuanto al proyecto en sí, indicó que “el Saocom 1B es el hermano gemelo del 1A, que esos dos satélites en constelación dan servicio bajo el nombre único de Saocom”.

Cristina López Hermana de Rosa«Sentimos mucho orgullo porque esto posiciona al país internacionalmente a nivel de cualquier agencia espacial; para nosotros fue un gran desafío»Mauricio LangeIngeniero electrónico misionero

La misión llevará al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra y es uno de los proyectos tecnológicos más desafiantes desarrollados en el país. El Satélite Saocom 1B será lanzado a fines de este mes mediante el lanzador Falcon 9 de la empresa SpaceX, desde Cabo Cañaveral, Florida, Estados Unidos.

Los objetivos serán detectar la humedad del suelo y obtener información sobre la superficie terrestre, en cualquier condición meteorológica u hora del día. La frecuencia de microondas del radar espacial argentino es capaz de atravesar las nubes y “ver” aunque esté nublado, sea de día o de noche, porque cuenta con su propia fuente de iluminación a bordo.

“Apoyar a la producción agrícola es uno de los primeros objetivos, aparte de eso con este radar que tiene capacidad de penetrar el suelo hasta 30 o 40 centímetros y hacer una evaluación de la humedad del sustrato se pueden hacer muchas aplicaciones científicas”, detalló.

Por otro lado, especificó que una vez lanzado, tarda tres días hasta que comienzan las visualizaciones de imágenes, tanto sobre Argentina como a nivel global, incluyendo ambos satélites de la constelación. En este link https://catalogos.conae.gov.ar/catalogo/catalogoSatSaocom.html se puede acceder al catálogo Saocom, donde se encuentran cinco tutoriales que explican todos los procesos para interactuar con esta herramienta y obtener información de radar para apoyo a las actividades socioeconómicas y socioproductivas del país.

El Territorio dialogó además con Laura Frulla, investigadora del proyecto Saocom, quien comentó acerca del proceso que llevó a un logro científico de orgullo nacional: “Este satélite es de largo aliento, hace bastante que estamos con esto, no se sabía nada ni había experiencia, fue una cosa que hubo que aprender, caminar, equivocarse, volver para atrás. Inicialmente teníamos una antena de 21 metros cuadrados y definimos que si queríamos determinar mapas de humedad de suelo era imposible con una antena tan chica, así que la cambiamos. Pasó a medir 35 metros cuadrados, en el mundo no existe una antena tan grande”.

Además, aseguró que “ hay más de 900 profesionales involucrados en este desarrollo, Conae es una institución muy chica en lo que hace a la cantidad de recursos humanos así que hemos hecho un trabajo de cooperación excelente con todo el sistema científico tecnológico”.

Los satélites fueron desarrollados y fabricados por la Conae en conjunto con las empresas Vehículo Espacial Nueva Generación (Veng) e Invap de tecnología de la provincia de Río Negro, la Comisión Nacional de Energía Atómica (Cnea), el laboratorio Gema de la Universidad Nacional de La Plata, y unas 80 empresas del sector espacial nacional.

“Sentimos mucho orgullo porque nos posiciona internacionalmente a la Argentina, nos da soberanía y nos posiciona a nivel de cualquier agencia espacial. Para nosotros fue un gran desafío”, concluyó la investigadora.