Más de 100 postulantes en un día para un puesto de cajera

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En el marco de la crisis económica que atraviesa la Argentina sumado al aislamiento social preventivo y obligatorio que comenzó el 20 de marzo, un sinfín de personas se quedó sin trabajo, teniendo en cuenta que muchos comercios cerraron sus puertas, redujeron el personal o bien ciertas profesiones quedaron postergadas.
En este contexto, desde las 4 de la madrugada de ayer más de cien jóvenes realizaron una fila fuera de un comercio mayorista que tomará personal en los próximos días. Se trata de la distribuidora Silvia, ubicada sobre la avenida Lavalle de la ciudad de Posadas, que lanzó una convocatoria para una vacante en la sección de cajas y próximamente abrirá dos sucursales más, por lo que llamarán a más personas.
El Territorio se acercó hasta el lugar y dialogó con algunas de las jóvenes que esperaban su turno para acceder a la entrevista laboral y dejar su currículum. “Estoy desde las 7.30 esperando. Llevo tres meses sin trabajo, desde que empezó la cuarentena y me fue muy mal en este lapso sin trabajo porque ahora me mudé hace poco y se me complica”, contó Rosana Ramírez (22).
Lorena Villarruel (25) expresó que si bien es la primera vez que se acerca a un lugar a dejar su currículum para un puesto de estas características, ya había tenido otros trabajos. “Como decía sin experiencia previa me dio un empujón a probar. Estoy sin trabajo desde que empezó la cuarentena, trabajaba antes en casa de familia, estuve sobrellevando la situación como se puede”, afirmó.
La convocatoria se difundió rápidamente por redes sociales y esto provocó que más de un centenar de postulantes colmaran toda la cuadra con la esperanza de conseguir el puesto.
En tanto, Silvina Brítez Araujo (27) indicó que “ya fui a otros lugares antes de este, en estos momentos no se puede elegir, te toca lo que te toca. Anteriormente era azafata de Crucero del Norte, soy paraguaya y vivo hace 18 años acá”.
Asimismo, Eva Alonso (19) comentó que también está en la búsqueda hace tiempo, sobre todo de manera virtual. “Estoy sin trabajo desde hace un año, vivo gracias a la ayuda de mis padres”, reveló.

Sin experiencia previa

Por su parte, el dueño del lugar, Leonardo Villagra, se mostró sorprendido por la convocatoria pero predispuesto a escuchar a cada una de las postulantes. “Si bien en el aviso expliqué que no es necesario que sea presencial, viendo que hay muchas postulantes que se tomaron las molestias de esperar, las atiendo a todas. Mi idea es que todas tengan la posibilidad de entregar su currículum, por eso tomé la decisión de extender el horario de atención”, explicó a este matutino. Y agregó: “Lo más valioso que tenemos nosotros es el tiempo y hay mucha gente que necesita, se merecen mi respeto”. Además explicó que contrató a una consultora para ser lo más objetivo posible a la hora de elegir.
Ante la pregunta de cuáles eran los requisitos para postularse, Villagra respondió: “Primero busco honestidad y simpatía ante todo, yo quiero que la gente vuelva, uno vuelve a donde lo tratan bien. Quiero que esto sea una familia, eso es lo que a mí me llena. Ni siquiera es importante el estudio, de hecho yo no hice el secundario. A los 18 años me fui de mi casa, pasé hambre, frío, de todo. Soy de Luján, Buenos Aires, y vivo acá hace siete años”.
Según contó, uno de los motivos que lo llevó a poner el local comercial -que apunta principalmente a los quesos y fiambres- fue el asombro ante el enorme consumo de queso que existe en la provincia. “Una vez fui a comer al Bar Español. El mozo me preguntó si quería el sandwich gratinado y me sorprendió mucho, y la misma pregunta me hizo con las papas fritas”, recordó la anécdota.
Finalmente y en relación a la demanda, sostuvo que los primeros días de cuarentena los clientes hacían compras “sin sentido”, y llevaban por familia hasta cinco maples de huevo, lo que equivale a 150 huevos. Sin embargo, a medida que el confinamiento fue avanzando las compras volvieron a normalizarse, y confirmó que por estos días se venden muchos productos no perecederos como harina y azúcar, además de los productos lácteos.
Fuente el territorio