Los molinos yerbateros piden levantar los controles de INYM en las rutas 12 y 14

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Conflicto en puerta entre los yerbateros. El sector de los molineros presentó un pedido para levantar los controles del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en Cuay y Filadelfia, sobre las rutas nacionales 14 y 12 respectivamente. El objetivo sería liberar el tránsito de la materia prima por las arterias nacionales y, al parecer, contarían con el aval del INYM. El argumento: “ahorrar millones de pesos y usarlos en los pagos de contado a los productores”. 


En este marco, los colonos “ya están en estado de alerta”. Al menos, así lo decidieron en la última reunión llevada a cabo en  Campo Ramón, donde se manifestaron en contra del levantamiento de los controles. 
 
En cambio, sí remarcaron la necesidad de exigir “al Instituto que finalice el registro de productores, para poder aplicar varias medidas que ayudarán a mejorar a nuestro sector”, afirmaron.  
 
“Nosotros venimos insistiendo en que se deben reforzar los controles del transporte de la materia prima y, sin embargo, ellos piden levantarlos”, indicaron a PRIMERA EDICIÓN desde la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM). 
 
El dirigente de esta organización, Cristian Klingbeil agregó que “rechazamos ese planteo porque es para que los industriales lleven yerba de Misiones a Corrientes sin ser controlados. Y los grandes perjudicados seremos, otra vez, los colonos”.
 
Klingbeil indicó que “lo que más molesta es la especulación de los sectores más grandes con nuestra plata. Ya varios secaderos de la Zona Centro nos anticiparon que volverán a pagar en plazos largos. Creo que van a aprovechar las altas tasas de interés para colocar el dinero ahí en lugar de pagar al contado al productor”. 
 
Por su parte, el presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, Julio Peterson, sostuvo que “los controles se tienen que hacer cada vez más fuertes, con sinceridad, y no dejar de hacerlos”. 
 
“La Industria dice que los controles en Cuay y Filadelfia no sirven”, agregó.  
 
Peterson reclamó que “la estampillada debería ser un sello de garantía de producción y no solamente para recaudación del INYM. Para que los consumidores tomen una bebida certificada. Pero, para eso, Cuay y Filadelfia deben ser controles de calidad y no como están ahora, es decir abandonadas”. 
 
El dirigente ratificó que “nuestra postura es que los controles deben ser más intensos, así como nos exigen a nosotros también hay que pedir a los industriales que envasen un producto de excelencia. No veo la necesidad de sacar esos puestos, en cambio sí creo que se debe tratar de mejorar las inspecciones en pos de toda la cadena yerbatera”.
 
Por último, el productor relató que “es una lástima porque no se toman las muestras como debe ser, no recolectan partes del producto, ni siquiera saben sí es una yerba de calidad”. 
FUENTE diario primera edicion