Elisa Carrió volvió a la carga y aunque horas antes había dicho que era “una broma”, ahora confirmó que presentará el pedido de juicio político contra el ministro de Justicia, Germán Garavano. También volvió a criticar a Macri por su desempeño en la lucha contra la corrupción. “La Argentina tiene hambre de decencia, de verdad y honestidad y tiene que ser saciado”, sostuvo la dirigente de la Coalición Cívica en un tuit en el que linkeó el video del último programa de Mirtha Legrand, en el que fue parte de la mesa. “Voy a presentar el pedido de juicio político contra el ministro Garavano. A mí no me votó la gente para callar estas cosas. No existe (Garavano), nunca fue ministro, la Justicia la maneja (Daniel) Angelici. No se puede estar bien con Angelici y conmigo a la vez. No se puede estar bien con la mafia del fútbol y al mismo tiempo estar bien conmigo. Mauricio (Macri) lo sabía”, dijo la líder de la CC.

Carrió le dijo a la diva de los almuerzos que presentaría el pedido este lunes, aunque sus allegados aclararon que la diputada había olvidado que es feriado, por lo que ingresará la presentación en el Congreso este martes.

La semana pasada, la diputada había amagado con pedir la destitución de Garavano en declaraciones que también apuntaron contra Macri. “La lucha contra la corrupción incluye a hermanos, primos, parientes, presidentes o ex presidentes”, había dicho en el pico de la disputa, aludiendo al primo de Mauricio Macri, Angelo Calcaterra. Pero Macri le contestó a través de varios ministros, y Carrió no concretó la presentación, argumentando que había sido “una broma”.

El enfrentamiento comenzó a tomar volumen cuando Carrió cuestionó los dichos del ministro de Justicia –quien se refirió a la inconveniencia de las prisiones preventivas extensas y dijo que no era bueno para un país que se pidiera detener a un ex presidente–. Luego la diputada denunció que se desplazaba a tres funcionarios de la AFIP para evitar una investigación contra el primo del Presidente, Angelo Calcaterra. Esto último fue resuelto rápidamente: dos de esos funcionarios fueron confirmados en sus cargos y a uno lo pusieron frente a una unidad anticorrupción. No obstante, la situación con Garavano y la disputa para avanzar con la prisión de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sigue sin saldarse en la coalición oficial.

“Esta semana lo presento. Lo que escribo y firmo, yo lo hago”, dijo la titular de la Coalición Cívica en la mesa de Mirtha sobre el pedido de juicio político.

En cuanto a su relación con Macri, Carrió señaló lo quiere “mucho”, pero dijo que perdió “la confianza en el Presidente en la lucha contra la corrupción”. “Lo quiero más de lo que debería quererlo. ¡Es hijo de Franco Macri!”, dijo con ironía. Y agregó que en su relación con el Presidente hay “un divorcio transitorio, pero necesario”. No obstante, consideró que todavía hay “una oportunidad de recomponer” la alianza Cambiemos, aunque advirtió que “en seis meses puede haber una ruptura”.

Desde el Gobierno, el ministro del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio, fue el encargado de salir al cruce de Carrió. Macri “es el garante de las luchas” que Carrió “ha defendido desde siempre”, subrayó el funcionario. Frigerio insistió en que Macri y Carrió comparten “la lucha contra la corrupción, las mafias, la impunidad” y “por tener un Estado más transparente”. “No tengo dudas. No sé por qué Carrió perdió confianza, es algo que tiene que hablar ella con el Presidente”.

A su vez, el diputado del PRO Daniel Lipovetzky reiteró que “no hay ningún fundamento para el pedido de juicio político de Germán Garavano”. El legislador admitió que el tema del juicio político impulsado por Carrió contra Garavano se debería haber planteado en el seno de Cambiemos.

“Siempre es preferible que estas cosas se debatan en reuniones de corte político institucional en lugar de que sean públicas”, sostuvo. Pero consideró que la alianza Cambiemos que integra la CC con el PRO y la UCR no está en peligro. “Cambiemos –dijo– es un espacio muy distinto a otros espacios políticos verticalistas que han gobernado en la Argentina”, porque sus integrantes “tienen la libertad de exponer sus opiniones”.

Otras figuras ajenas a Cambiemos ven en las denuncias de Carrió una toma de distancia ante la crisis de la gestión macrista. “Le está yendo muy mal al Gobierno. Tiene todavía un año y medio de gestión, un 25 por ciento restante de gestión. Puede enderezar un poco la cosa, pero claramente la expectativa que se había generado en algunos sectores de la sociedad está claro que no se cumplió”, consideró el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. “Me parece que Lilita subestima el nivel de exasperación que hay en la sociedad argentina con la política y entonces tira mucho de la cuerda. Pero ella dijo siempre lo que pensaba, siempre, por lo cual no puede sorprender a nadie del Gobierno y de afuera del Gobierno”.

Por su parte, el dirigente de Libres del Sur Humberto Tumini opinó que Carrió “está preparando su posicionamiento en el caso de una salida anticipada del Gobierno. Es más, yo creo que agigantó lo de Garavano. Para Tumini, Carrió no puede ser tomada en serio. “Una persona que dijo que su límite moral era Macri, que era un delincuente, y después salió a alabarlo e intentó presentar como que el problema era el padre de Macri y no el propio Macri, ¿cómo le vas a creer? Hace más de 20 años que miente, me parece que la búsqueda de la verdad es una sanata absoluta”.

El ex ministro del kirchnerismo Aníbal Fernández le pidió a Carrió que “razone”. “Hay dos posibilidades”, planteó, “que Carrió esté hablando sin sustento y Macri no le dé pelota, o que esté hablando con sustento y Macri sea un delincuente. La opción 2 lleva al juicio político de Macri”. Luego le recomendó a la diputada: “No se agarre con Garavano. Tenga coraje y vaya para arriba”.

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