La yerba enfrenta histórica caída de hojas que ya afecta el 20% de las plantaciones

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Tras los problemas a causa de la sequía, la falta de mano de obra y la crisis por los cupos de gasoil, los productores yerbateros enfrentan una histórica caída de hoja, que ya está arrasando al 20% de las plantaciones de norte a sur en Misiones.

Las fuertes lluvias, en algunos casos récord en cantidad, están causando estragos difíciles de remontar para los productores.

“Venimos de dos meses no sólo con muchísimos días de lluvias sino también de muy pocos días de sol, con lo cual era inevitable que proliferen algunos hongos y las plantas que ya estaban golpeadas por la sequía están soltando las hojas”, fue la explicación que dio el productor Cristian Klingbeil, en un momento en el cual ni siquiera se llegó a levantar el 35% de la cosecha.

Hay que recordar que este año, la zafra comenzó un mes tarde por los estragos que había provocado la sequía. Con la llegada de las lluvias, entre marzo y abril, las plantas comenzaron a reverdecer de una manera casi “milagrosa”, pero la cosecha se vio trabada, primero por las dificultades para conseguir mano de obra y segundo por la escasez del gasoil.

Y justo cuando ambas problemáticas todavía están bastante lejos de resolverse, las abundantes lluvias y la falta de sol sumaron una nueva complicación.

“Cada productor conoce su yerbal y sabe en qué momento comienza acelerarse la caída de hoja y trata de cosechar antes, pero si no consigue la mano de obra ¿qué le queda por hacer?”, se preguntó Klingbeil.

De acuerdo a su punto de vista serán “muchos los yerbales que se van a perder porque se intentó cosechar antes que suceda esto, pero fue imposible”, lamentó.

Según dijo a este Diario, tras un relevamiento que hizo en calidad de presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM).

“En algunos yerbales está pasando esto, porque a causa de las lluvias, la humedad y falta de sol y un manejo de suelo poco apropiado en cuanto a la nula fertilización y exceso de herbicidas, los dejaron propensos a pasar por algo así”, evaluó.

Sin embargo, este año ocurre algo que para el productor y dirigente agrario es “mucho más grave”.
“Están cayendo las hojas en yerbales que vienen siendo muy bien manejados, por eso creemos que el estrés que sufrieron las plantas por la falta de agua en el verano, se están percibiendo recién ahora”, remarcó el productor.

La situación de pérdida se replica en toda la zona productora, “Ayer hablaba con productores de la zona sur y están atravesando por esto, lo mismo que en Andresito donde el reporte generalizado es la existencia de muchos yerbales con fuerte caída de hoja”.

Explicó Cristian Klingbeil: “Todos los productores están con el mismo drama y las complicaciones a causa del clima nos van a seguir perjudicando. Venimos de más de una semana y media sin presencia de sol y vamos tener más afectación aún”.

Todas las zonas críticas

El hombre explicó que el panorama es muy crítico para algunos colonos de la zona centro, quienes ya perdieron el total de la cosecha “porque en sus plantaciones sólo quedan las varas sin hojas”.

“Esto de por sí reviste otra gravedad, porque en la desesperación por salvar algo, este productor para no perder termina juntando palo y llevando sólo eso al secadero, que es algo que ya lo hemos vivido muchas veces, que es lamentable porque están atentando contra la calidad del producto”, dijo.

Y reconoció: “A veces la necesidad económica lleva a mucha gente a hacer estas cosas y algún secadero que a su vez compra ‘materia prima barata’ para ahorrarse unos pesos, y disminuye la calidad del producto final”.

Dan trabajo en negro

Este nuevo golpe a campo tiene, además un matiz complejo dado por el reclutamiento de personal en negro, pese que el productor no tiene beneficios si da trabajo de esa forma, ya que el descuento en boca de acopio se lo hacen sí o sí. (Ver abajo).

“Hay gente que, por ejemplo, no tiene ningún beneficio social, pero tampoco quiere trabajar en blanco. Eso ha llevado a que muchos productores actúen en contra de la ley dando trabajo en condiciones irregulares con tal de levantar la yerba”.

“El mismo trabajador insiste en no blanquearse, ni siquiera para la interzafra porque como están tras la gestión de los planes sociales, no le interesa y te pone esa condición: ‘o trabajo en negro o no trabajo’. Esa es la realidad con la cual, encima de todo, tenemos que lidiar”, finalizó el productor misionero.

 

Se avivaron algunos antecedentes muy negativos 

El productor y dirigente agrario Cristian Klingbeil recordó épocas en las cuales entre los meses de junio y julio ya no quedaban yerbales para cosechar porque las plantaciones sufrían la caída de hoja total.

“La verdad es que esto lo estamos notando porque no se cosechó a tiempo, la zafra comenzó tarde y después tuvimos los inconvenientes mencionados más arriba, sino ni íbamos a tener que pasar por esto”, analizó.

Mencionó el hombre: “Algunas de las situaciones vividas fueron responsabilidades que estaban fuera de nuestro alcance, como las ocurridas por las condiciones del tiempo, pero las otras fueron provocadas por el Gobierno nacional en razón de sus malas políticas respecto a la asistencia social, que ahora es compatible con el trabajo en blanco, pero que de todas maneras no le cierra a los cosecheros y se niegan a inscribirse a trabajar en blanco”.

“Desde varias organizaciones peleamos muchísimo para otorgar beneficios a los trabajadores temporarios. Con la CAME peleamos a nivel nacional para cambiar la situación de los trabajadores temporarios, los demás hablaban, aunque más allá de hablar en los medios nunca presentaron proyectos”, comentó y agregó que ”nosotros no estamos en contra que vengan ayudas, todos estamos pasando momentos económicos muy difíciles, pero se implementan mal las ayudas. No puede ser que por un beneficio de los planes sociales la gente se vea obligada a darse de baja en el trabajo en blanco”.

“Los productores yerbateros no tenemos beneficios para tener al trabajador en negro, todo lo contrario y la gente tampoco debería verse perjudicada por una actividad formal”.

Fuente primera edicion