La Triple Frontera es vulnerable al cambio climático

Tras 15 meses de trabajo, el proyecto denominado “Cooperación triangular urbana: construyendo el desarrollo resiliente al clima en la cuenca del Paraná”  llegó a su fin.


Su objetivo ha sido evaluar la vulnerabilidad climática de las tres ciudades que comprenden la Triple Frontera: Ciudad del Este, Foz do Iguaçu y Puerto Iguazú y desarrollar estrategias para mejorar la cooperación transfronteriza que permitan un desarrollo resiliente al clima rentable e inclusivo.  
 
La Universidad de Leeds en Inglaterra, en conjunto con investigadores de Brasil, Paraguay y Argentina, ha investigado los problemas climáticos de la Triple Frontera y sus impactos.
 
Entre los hallazgos se pueden mencionar: que la región de la Triple Frontera es vulnerable al cambio climático; que el crecimiento poblacional exponencial no ha sido acompañado por una adecuada planificación urbana y es necesaria la inversión en infraestructura para enfrentar las constantes inundaciones. Los resultados completos de la investigación están disponibles en el Reporte: “Evaluación de la vulnerabilidad y estrategias de adaptación en la región trinacional”.
 
Como la intención del proyecto era proponer acciones concretas para aumentar la resiliencia climática, se plantea la implementación de soluciones a las vulnerabilidades encontradas. Para ello, el jueves 17 de mayo se llevó a cabo en la ciudad de Foz do Iguaçu una reunión en la que se mostraron los hallazgos más relevantes del proyecto, incluyendo las medidas de adaptación que fueron desarrolladas con el apoyo de actores locales a lo largo de las diversas etapas del proyecto, así como sus rutas de implementación. 
 
“Lo primero que se hizo fue un diagnóstico y, en función de eso, se pensaron proyectos de adaptación que apuntan a 4 tipos de soluciones de infraestructura verde. En total son  18 propuestas que se enmarcan en estos 4 grandes temas”, dijo en diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Analía Bardelás, licenciada en Ecología Urbana, integrante del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA), quien participó en representación de la delegación argentina.
 
Bardelás explicó que se trabajó con actores locales, para lo cual se hicieron reuniones con instituciones como los bomberos, empresarios, funcionarios, etc., para que después se validaran esas propuestas. “El desarrollo del programa fue participativo”, comentó la profesional, quien el jueves estuvo en la reunión final donde se sentaron a conversar los técnicos que desarrollaron el programa con los representantes de los organismos financiadores de cooperación internacional, más los representantes de las tres ciudades para concretar las medidas.
 
Además de Analía Bardelás, en representación de la Argentina estuvo Juan Garibaldi, técnico de campo del Ministerio de Medio Ambiente de la Nación, Gladys Fatore, del PROMEBA y Sonia Waidellich, por la Asociación de Atractivos Turísticos de Iguazú. “No se presentaron proyectos concretos, porque los organismos financieros explicaron los pasos que hay que hacer para poder acceder a los mismos”, explicó Bardelás.  Agregó que “como los estudios están prácticamente hechos, con presupuesto a 20 años, evaluaron que son todos factibles. De ahora en adelante hay que sentarse a escribir esos proyectos”.
 
En rigor, lo que se valora es que los mismos sean de cooperación entre las tres ciudades y, de hecho, ya hay aprobado un presupuesto de 12 millones de dólares, a repartir equitativamente entre las tres ciudades, para prevención de inundaciones. “Están todas las puertas abiertas y todos los organismos mostraron muy buena predisposición para apoyar los proyectos, ya que el cambio climático es uno de los temas sobre los que están poniendo los ojos. 
 
Durante todo el proceso de desarrollo se juntaban técnicos de las tres ciudades, con lo cual se formaron muchos lazos, y eso también lo señalaron como positivo los organismos financieros”, indicó Analía Bardelás.
Fuente diario primera edicion