INSÓLITO: LE CLAUSURARON EL BOMBO A UN ARTISTA CALLEJERO EN VILLA CARLOS PAZ

0
232

Miguel Fernández es artista callejero y, desde octubre del año pasado, periódicamente toca su bombo en la esquina de Bulevar Sarmiento y Scarlatti, en barrio Villa del Lago de Villa Carlos Paz.

Sin embargo, el domingo 21 de agosto fue a trabajar como cada fin de semana y tres inspectores municipales se acercaron, le «clausuraron» y secuestraron su bombo legüero, imprescindible para su tarea.

Miguel contó a Canal 10 que los agentes «por no tener algunos papeles de habilitación y exponiendo que hay una ordenanza municipal que está prohibido el arte callejero, me lo secuestraron, me lo retiraron y lo clausuraron».

Se trata de algo inédito, ya que es el primer bombo clausurado de la historia: «El juez de faltas se reía ; me dijo ‘acá han venido de todo pero con un bombo…’ asi que primera vez», relató Miguel.

En el juzgado le dijeron que debía pagar una multa de 12.600 pesos, pero finalmente acordaron mucho menos. «Al hablar con el juez me cobraron 600 pesos, pero la acotación: lo volvés a reiterar y sí se te cobra lo que pedía la multa y si hay una tercera vez, se te puede retener el  instrumento y queda a disposición -si lo quieren vender, rematar, etc-«, contó el artista.

Miguel lamentó muchísimo la situación, ya que no va a poder seguir trabajando en esa zona, y el arte callejero es su medio de vida. «Yo tengo una familia, tengo dos nenes, pago un alquiler, mi monotributo para tener las cosas al día poder cruzar los instrumentos a Chile cuando voy, que allá los vendo …», señaló.

Al ser consultado cómo se sentía tras lo ocurrido, Miguel dijo que «duele porque queda cerca de casa, es un lindo lugar en la época del turismo, los fines de semana, pero bueno no sé, me iré a otro lado, como he hecho siempre», sostuvo.

«Te tenés que ir porque en tu espacio cercano no podés trabajar. Si bien gracias a Dios uno puede trabajar aunque me tenga que ir, es tedioso. Dejar los chicos, mi compañera queda sola con todo y se hace un problema, te genera un problema cotidiano», explicó el hombre..

Respecto de qué hará para poder continuar con su trabajo, Miguel dijo que seguirá yendo a los lugares donde sí le permiten trabajar, para poder sostener a su familia.

Y recordó: «En ese lugar yo empecé hace un año más o menos. Mi compañera vende pan casero y yo iba los fines de semana, desde octubre del año pasado. Eso yo le expuse al oficial (..) que tenemos familia, que es nuestro laburo y fueron condescendientes».

«Yo viajo de los 21 años en la calle, y nunca tuvimos un sí ni un no con nadie. Todos vieron que obrábamos bien. La gente del pueblo nos conoce, incluso el policía que llegó, y trató de poner paños de agua fría por todos, nunca habíamos tenido este problema. Le planteamos lo mismo a estos tres oficiales de seguridad y no, no hubo caso», concluyó amargamente.

Fuente: Cba24n.com