El ministro de Energía de la Nación decidió paralizar las obras del Gasoducto del NEA (GNEA) y retirar los contratos de las empresas Esuco y BTU, vinculadas con los empresarios Carlos Wagner y Carlos Mundín. Las contratistas son las encargadas de ejecutar los 615 kilómetros de gasoductos de aproximación para las 30 localidades del interior del Chaco.

Esuco y BTU integran la Unión Transitoria de Empresas que ganó la licitación para concretar esa obra junto con Víctor Contreras. En territorio provincial, el tendido de esos ramales de aproximación supera a la fecha el 90%. Es decir, está cerca del final.

Según publicó ayer el diario El Cronista, los diferentes ministerios relacionados con la obra pública comenzaron a seguir de cerca algunos contratos a la espera de definiciones judiciales. Sin una estrategia común ni bajada de línea de la Casa Rosada, cada cartera tomará sus propias definiciones.

Y el primero fue el Ministerio de Energía, donde Iguacel impuso la misma metodología que utilizó cuando estaba al frente de Vialidad Nacional y bajó los contratos de Austral Construcciones de Lázaro Báez. Ahora paralizó las obras del GNEA, que eran operadas por una UTE conformada por BTU y Esuco, que aparecen en los ‘Cuadernos K‘. En el Ministerio de Energía explicaron a El Cronista que, por ahora, ‘no hay otras obras‘ bajo análisis.

Sin embargo, todos miran hacia sur. Electroingeniería, otra de las empresas implicadas por supuestos pagos de u$s 11 millones, tiene junto a una empresa china el complejo hidroeléctrico Cóndor Cliff La Barrancosa, obra financiada por bancos chinos por u$s 4700 millones. Los que conocen a Iguacel aseguran que desde que asumió que quiere correr a la empresa cordobesa de la UTE.

TRONCAL Y SECUNDARIOS

En el Chaco, el paso del GNEA contempla dos obras y dos UTEs a cargo. El tramo troncal de 172 kilómetros (Contrato EPC 5) que abarca las ciudades de Resistencia, Barranqueras, Colonia Benítez y Basail, iniciado oficialmente en mayo de 2015, a cargo de la Unión Transitoria de Empresas Chediack- UCSA-Conta.

El tendido de esas cañerías troncales concluyó hace unos meses y ahora deberían comenzar las primeras pruebas, que ya se ejecutaron en otros tramos cercanos (Desvío Arijón y Vera -Contrato EPC 3, en la provincia de Santa Fe y Vera- Basail – Contrato EPC 6).

Otra parte de la obra está conformada por los 615 kilómetros de gasoductos de aproximación en el interior (Contrato EPC 8). Se trata de cañerías de alta presión de 10‘, 6‘ y 4‘ que pasan por 30 localidades chaqueñas. Esos trabajos están a cargo de la UTE integrada por Esuco y BTU.

LOS TRAMOS

Los tramos que integran el GNEA son seis, vinculando con las provincias de Salta, Formosa, el Chaco y Santa Fe. El tramo de 230 kilómetros (denominado como EPC1) es la sección salteña que conectará con el Gasoducto Binacional ‘Juana Azurduy‘, en las inmediaciones de la refinería de Campo Durán. Ese trayecto fue relicitado y todavía está en pugna la adjudicación.

El tramo formoseño (denominado EPC2), de 303 kilómetros, fue ejecutado por las contratistas Techint y Panedile. En el tramo EPC3, de 265 kilómetros del sur de la provincia de Santa Fe, las obras estuvieron a cargo de Rovella Carranza, Contreras, Helport y CPC. El tramo EPC4, de 280 kilómetros en el este formoseño, estaba a cargo de Servicios Vertúa, que se asoció allí con JCR, la empresa del fallecido Juan Carlos Relats.

Vertúa justamente fue la contratista que abandonó el EPC1 y motivó la relicitación. El tramo EPC 5 es el troncal chaqueño y en el tramo EPC6, que recorre 215 kilómetros en el sur de Santa Fe, las constructoras a cargo fueron Rovella Carranza, Contreras, Helport y CPC.

Fuente diario norte

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