Felipe tiene dos años y lucha por su vida tras ser diagnosticado con el “mal de la carne”

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Felipe Romero tiene dos años y diez meses y está internado en Terapia Intensiva desde el 31 de diciembre a la tarde en el Hospital Provincial de Pediatría donde fue diagnosticado de síndrome urémico hemolítico. Sus papás, Paola y Fabián, lo cuidan, acompañan y rezan por él cada minuto para que sus riñones vuelvan a funcionar y puedan dejar de hacerle diálisis y retirarle de a poco el respirador a su pequeño hijo.

En Montecarlo, la ciudad donde vive la familia, los vecinos organizaron para hoy una venta de pollos en el cuartel de bomberos para poder juntar dinero para poder ayudarlos.

La familia Romero no pide nada pero realmente les hace falta ayuda para sobrellevar este momento que encuentra al jefe de familia sin empleo estable desde hace un año, luego de perder su trabajo de carnicero en un supermercado, y con cuentas que pagar, como el alquiler de su casa y los servicios.

“Ahora ya sabemos lo que tiene Felipito, se llama síndrome urémico hemolítico, también le dicen el mal de la carne. Nos dijeron que es una enfermedad causada por un subtipo de la bacteria Escherichia coli, productora de una toxina que suele estar presente en el agua y los alimentos. Es una enfermedad que tiene tratamiento pero que puede ser fatal por los daños que ocasiona. La bacteria genera una toxina que consume los glóbulos rojos, impidiendo la coagulación de la sangre, por eso produce sangrados y el mayor riesgo es el sangrado cerebral, aunque también puede haber sangrados en otros órganos”, contó Felipe en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

 

Comenzó con vómitos y malestar

Recordó que su pequeño hijo llegó muy complicado a Posadas, “empezó con malestar y vómitos el domingo 29 de diciembre a la madrugada y cuando llegamos a Posadas ya estaba deshidratado porque vomitaba todo el líquido que tomaba. Ese domingo, cuando empezó con los síntomas, lo llevamos a la guardia del hospital de Montecarlo donde le dieron algo para el vómito y por la tarde estuvo mejor; pero por la madrugada retomaron los vómitos y el lunes volvimos a llevarlo a la guardia del hospital de Montecarlo donde lo tuvieron internado hasta las 3 de la mañana y luego fue derivado al SAMIC de Eldorado”.

Según indicó, “en Eldorado le hicieron todos los estudios, análisis y le pusieron una sonda porque no podía hacer pis; lo pasaron a una sala común para dejarlo internado pero en ese momento hizo su primera convulsión y lo llevaron a Emergencia, donde lo atendieron y lo sedaron, ahí se dieron cuenta que estaban fallando sus riñones y nos sugirieron la derivación inmediata al Hospital de Pediatría de Posadas porque necesitaba diálisis y ese hospital es la única institución donde dializan a los niños en la Provincia”. Obviamente, los padres aceptaron su derivación sin dudarlo.

 

“Nuestro hijo la está peleando”

“Felipe está siendo dializado desde entonces y esperamos que sus riñones empiecen a reaccionar. Está en Terapia Intensiva totalmente sedado, con respirador y alimentación parenteral. Día por medio le ponen plaquetas, glóbulo rojos y le hacen transfusiones de sangre. Tiene un poco la presión alta pero, según nos explicaron, eso es debido a que sus riñones no están funcionando bien. Pero lo bueno es que empezó a hacer un poquito de pis en la sondita, es una leve mejoría pero sigue con mucho riesgo de vida, el respirador está conectado al máximo… estos días probaron sacarlo y no aguanta. Los médicos están haciendo todo lo posible, es una lucha día a día”, relató su papá.

Fabián y Paola están muy orgullosos de su pequeño “él la está peleando, eso es muy importante porque llegó en un estado muy crítico y los médicos nos dijeron que era posible que ni siquiera saliera de la sala de Emergencia donde ingresó cuando llegamos. Pero, gracias a Dios, Felipe está peleando por su vida y confiamos en que saldrá adelante. Realmente, ponemos la salud de nuestro hijo en manos de Dios”, confiaron. Además de Felipe, la pareja tiene una nena de 13 años, Agustina, que está en Montecarlo bajo el cuidado de sus abuelos y tíos.

CAUSA. Se estima que Felipe contrajo la enfermedad por consumir carne contaminada con E. Coli, productor de la toxina.

Cuesta arriba

Hace un año que Fabián está desempleado y desde entonces realiza trabajos por su cuenta de pintura, construcción y todo lo que le permita generar dinero para mantener a su familia.

“Trabajaba en el área de carnicería de un supermercado pero, por la crisis, redujeron personal. Me quedé sin empleo en enero de 2019, hace ya un año y no es nada fácil subsistir porque pago alquiler de la casa donde vivimos. Es muy difícil pero no me quedo quieto, hago de todo, pregunto en todos lados si necesitan mis servicios… obviamente en estos ocho días que estoy al cuidado de mi hijo en Posadas no pude trabajar y eso me angustia mucho porque igual hay que pagar el alquiler y los servicios. Gracias a Dios tenemos muchos amigos y gente que nos conoce en Montecarlo que se están moviendo y organizando actividades para juntar fondos para poder ayudarnos. Realmente estamos muy agradecidos”, confió emocionado Fabián.

No obstante, al consultarle cómo ayudarlos, el hombre indicó que “no podemos pedir que colaboren con nosotros porque eso tiene que nacer de cada uno. Hoy lo que más pedimos es que recen por nosotros. Mientras Felipe siga en terapia nos dan hasta comida en el hospital”, contó.

 

Pronóstico

Los pronósticos médicos para Felipe son esperanzadores porque su corazón y sus pulmones están muy bien, “los pulmones tienen un poco de agua pero es lo esperado dada la retención de líquidos que tiene”.

Sólo esperan que sus riñones vuelvan a funcionar. No obstante, le detectaron edemas cerebrales producto de las convulsiones, “cuando se mejore, recién los médicos analizarán como repercutirán estas secuelas en su salud”, precisaron.

 

Para colaborar

En Montecarlo, el Grupo Lea y Viernes Culturales lanzaron una campaña para ayudar a Felipe. Aquellos que quieran colaborar con la familia pueden comunicarse con Fabián Romero al (3751) 341923.

Fuente primera edicion