En la lucha contra los basurales multaron a 55 vecinos de Posadas

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Hace bastante tiempo, pero en el último verano sobre todo, los posadeños se sintieron literalmente tapados por la basura. Restos de poda descomponiéndose, bolsas con desperdicios domiciliarios, animales muertos conformando montañas en algunas esquinas fueron las quejas más comunes que los vecinos hicieron llegar al Concejo Deliberante, la Defensoría del Pueblo y también las delegaciones barriales.

El reclamo era por el deficiente servicio de recolección de basura, sobre todo en la periferia. Para revertir el descontento generalizado, el 12 de abril la Municipalidad de Posadas lanzó un plan para liberar a la ciudad de los restos de poda, con penalización para quienes ensucien. En esa ocasión se dio a conocer la habilitación de un único predio para la disposición de estos residuos, situado en avenidas Cocomarola y 210.
En tanto, el pasado jueves se puso en marcha un nuevo sistema de recolección de residuos domiciliarios por recorrido y horario.
Las nuevas medidas comprenden la sensibilización en los vecindarios y al mismo tiempo el cobro de multas -rige para restos de poda-, que pueden ir de los 5.200 pesos a los 52.000 pesos. El monto está sujeto a cambio en el precio del litro de la nafta súper, que se utiliza como medida de unidad fiscal.
A menos de un mes de los cambios, las áreas de Obras Públicas, Control Comunal y Secretaría de Salud locales muestran buena expectativa con respecto a los  hábitos de los pobladores en el tratamiento de los desechos.

2.000 Unidades fiscales. Es la pena máxima en dinero por ensuciar los espacios verdes con restos de rama. Las sanciones comienzan en 200 unidades fiscales. Por ahora no se multa a quienes tiran basura domiciliaria.

Javier Suárez, director de Inspección y Servicios de la Municipalidad, dijo a El Territorio “mantenemos la situación de alerta epidemiológica por riesgo de dengue hasta diciembre y, en este marco, el tratamiento de la basura es fundamental para mantener la ciudad libre de criaderos del mosquito Aedes y de otros vectores”.
Sostuvo que desde la segunda quincena de abril a la fecha se multó a 55 personas por tirar restos de poda, ramas y hojas en la vía pública.
La mayoría pagó los valores más caros, que se reservan a los que ensucian espacios verdes, como plazas, plazoletas y bulevares.
“Para las sanciones más graves, que son ensuciar los espacios verdes, la multa llega a las 2.000 unidades fiscales, aunque para esta etapa en que no hay reincidentes porque es un control nuevo, la persona puede comprometerse a no ensuciar más y en consecuencia se le baja el precio de la multa, pero eso es algo que decide la autoridad del Juzgado de Faltas en cada caso; cada caso lo evalúa el juez en particular”, explicó el funcionario.

Focos de infecciones

Por otro lado, el nuevo método de recolección de la basura, que se hace por circuitos -para lo que se dividió la ciudad en once sectores-, se está recién estrenando.
“Nuestro desafío es que la gente sepa la hora y días que pasa el camión recolector por su calle, para que no saque antes y lo desparramen los perros o lo tiren en una esquina. Un equipo municipal recorre los barrios dando información y generando concientización”.
Desde la Secretaría de Salud, por su parte, indicaron que la proliferación de ramerío y de desperdicios domiciliarios en terrenos baldíos o en la vía pública son algunos de los principales nidos de vectores.
“Este plan busca erradicar la proliferación de ramas que cuando se descomponen crean el microclima perfecto para el mosquito carachai o Lutzomyia, que transmite la leishmaniasis. Por operativos de trampeo hemos visto que hay presencia extendida de este vector y por eso es tan importante no tener ramas, hojas, materia orgánica en los patios y en las calles”, indicó el director de Epidemiología, Fabián Zelaya.
Por último, de la comuna detallaron que para cada tipo de residuos hay un tratamiento: los restos domiciliarios se sacan en bolsas, para cada sector hay un cronograma de retiro; los desechos como basura electrónica, metal, cacharros se descartan en los puntos limpios de avenidas San Martín y Urquiza y en Cocomarola. Por último, los restos de poda se deben descartar en el predio ubicado junto al punto limpio, también sobre Quaranta y 210.
La zona crítica por minibasurales son el oeste y el sur, los vecinos denuncian que apenas se limpia, desconocidos dejan sus desechos a cualquier hora.
El Plan Forestal Urbano dispone un teléfono para denuncias,  0800-888-2483.
Fuente el territorio