El río sigue batiendo récords de bajante y ayer llegó a 0,93 metro

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El Paraná mantiene la tendencia y ayer volvió a darse la marca más baja en al menos 50 años. Analizan algunas alternativas con Brasil para poder recuperar algo del caudal, mientras se espera que la normalización recién comience a mitad de año.

La bajante del río se vuelve cada vez más pronunciada mientras se espera que el repunte y una normalización al menos parcial puedan llegar para mediados de año. En este marco, el Paraná sigue batiendo récords y se mantiene por debajo del metro de altura hace varias jornadas, con una nueva marca registrada ayer. Según los datos oficiales de la Prefectura Naval Argentina, la altura fue de 0,93 metro, la menor en varias décadas.

Vale recordar que al llegar hace algunos días a 1,18 metro, la marca ya representaba la más baja en 50 años en las costas de la ciudad. Según señalaron al respecto varios especialistas, un registro tan escueto no se daba desde 1971.

Mientras tanto, la costa correntina presenta un paisaje particular; si bien suelen darse momentos de escaso caudal, lo cierto es que al menos hace medio siglo que el Paraná no se encuentra en niveles tan bajos como los actuales, convirtiéndose en una bajante histórica no sólo por la altura, sino también por su duración, llevando ya cerca de diez meses en total, aunque con algunos altibajos.

Ante esta situación, expertos de Argentina y de Brasil acordaron algunas maniobras para que el Paraná, y otros ríos de la región, puedan recuperar algo de caudal. De esta manera, esperan que con la apertura de compuertas de represas el río en esta parte del país pueda crecer al menos levemente, ya que no se esperan repuntes por lluvia en el corto plazo.

Por cuestiones climáticas, recién desde mediados de mayo en adelante podrían darse algunas lluvias que contribuyan a aumentar el caudal del Paraná, pudiendo repuntar de manera paulatina para junio, mientras que otros señalan que podría recuperar su nivel recién para diciembre.

Mientras tanto, por la bajante y también por la ausencia de personas en la costa y navegando debido a la cuarentena, se puede advertir la presencia de importantes cardúmenes en la ribera capitalina. En tanto, vale recordar que el escaso caudal del Paraná generó la implementación desde antes del aislamiento social de una veda especial para proteger a la fauna íctica.

 

Fuente corrientes hoy