El asado en el escenario pagó el Instituto de Cultura Corrientes

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El asado en el escenario del Teatro Vera terminó corriendo el velo de una oculta contratación a una empresa chaqueña de sonido, para musicalizar las actuaciones virtuales de cantantes y grupos chamameceros que fueron subsidiados por el Instituto de Cultura, que se supo, fue el que pagó el ágape gastronómico muy criticado en las redes sociales.

En detrimento de firmas correntinas, el titular del organismo, Gabriel Romero, prefirió la insólita prestación de sonidistas del Chaco, para cubrir un servicio que el histórico Coliseo Cultural ya lo tiene de manera permanente. Además solo se trataba de una supuesta devolución de favores de los músicos beneficiados por un aporte estatal, ante la carencia de presentaciones por la implementación de la cuarentena. Son actuaciones on-line y para la Televisión local, que con el sonido ambiente y los equipos del Vera, bastaba y sobraba.

Resulta extraño que el Instituto de Cultura haga cruzar a trabajadores del Chaco para una demanda laboral de menos de una semana que podían cubrirla tranquilamente empresas locales, las que hoy no atraviesan por un buen momento económico por la falta de trabajo.

 

La implementación del aislamiento social preventivo obligatorio, suspendió toda clase espectáculos y eventos, como también boliches bailables, festejos y cumpleaños a gran escala (Quince y Casamientos).

Hasta donde se averiguó, se trabajó durante cinco días en el Vera. Se puso en escena un espectáculo que se filmó sin público, pero donde intervinieron varias personas sin que sea una actividad esencial quebrando la cuarentena. El festival “virtual” sería transmitido por canal 13 y por internet dentro de algunos días. No para pocos, un negocio de publicidad y de contrataciones sobrevaluadas para salvar la sequía de ingresos por la pandemia. Un entongue comercial, entre el Estado, medios de prensa y músicos. No hubo tanta solidaridad. Todo se facturó.

Tras la finalización de las tareas, y violando el distanciamiento social, se comió un asado en las históricas tablas del Centenario Teatro Oficial. Se hizo todo lo que estaba prohibido.

“Después de muchos días de trabajo con muchos buenos resultados, nos viene bien esto”, escribió en su cuenta de Facebook uno de los comensales que participó y saboreó la típica carne asada. Diario 1588

Fuente Corrientes hoy