Creció 30 por ciento el número de vendedores ambulantes en Posadas

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Son tiempos difíciles para la economía. El bolsillo parece apretarse cada vez más por las fuertes subas en diversos rubros en general. Tener un trabajo es de suma importancia, pero no siempre el ingreso alcanza. Por eso, hay quienes deciden salir a la calle para tener “unos pesos más”.
Ante la crisis que atraviesa nuestro país, las opciones se multiplican. Una de ellas es la venta ambulante, un mercado que en los últimos tiempos ha crecido tanto en Posadas como en muchos municipios de Misiones.
La capital misionera experimentó un considerable incremento en la cantidad de vendedores ambulantes. “Hasta el momento, consignamos un 30 por ciento más de vendedores en el 2018”, afirmó Javier Suárez, director de Inspección y Servicios de la Municipalidad de Posadas.
Este porcentaje significa un total de 1.000 personas que están autorizadas a realizar este tipo de ventas en Posadas, inscriptas para brindar ese servicio en las calles de la ciudad.
El incremento, según Suárez, se debe al contexto de crisis que atraviesa nuestro país. “Hay muchísima gente que tiene trabajo pero busca la platita extra para sumar a su economía”, dijo.
También señaló que “buena parte de los 1.000 vendedores que tenemos anotados divide su tiempo entre el trabajo estable por la mañana y la venta de hamburguesas por la noche”.
Asimismo, el director de Inspección y Servicios de Posadas expresó que uno de los rubros que más creció en el 2018 fue el de alimentos, principalmente la venta de hamburguesas.
Suárez considera que este rubro es el que mayores ganancias otorga porque la venta y el consumo es masivo.
Hay otras experiencias reflejadas en este informe, como el caso de una familia de San Pedro que ante los limitados ingresos, buscaron otra alternativa. Algo similar sucede en Puerto Iguazú (ver: Página 6).
Además, pudo saberse que en ciudades como Eldorado se produce un fenómeno similar. Allí,  se registró un masivo despido de empleados de la fábrica Dass y muchos aserraderos, desde hace algunos meses, comenzaron a recortar horas de trabajo y, por lo tanto, los haberes también disminuyeron. Se estima que es una de las razones por lo que se elevó la cantidad de vendedores ambulantes; por caso, hay una familia entera dedicada –por ejemplo- a la venta de chipa.
La caída laboral afectó a diversos rubros, desde la construcción hasta la industria a lo largo de todo el país. (Ver: Fuerte caída del empleo)

En Posadas
La búsqueda de la rentabilidad económica ofrece un sinfín de posibilidades.
La hamburguesa, como se indicó, es un producto con alta demanda y una opción a la que muchos acudieron para generar más ingresos.
En horarios que rozan la frontera entre la tarde y la noche, los vendedores se sitúan en las esquinas de las avenidas más transitadas de Posadas para visibilizarse y ofrecer el producto.
Pero también se observan vendedores de todo tipo de productos en la playa del balneario de El Brete mientras muchos se toman un descanso. Es el caso de Pamela que tiene un carrito de hamburguesas frente a la zona costera.
Pamela no es nueva en el rubro y observa cómo la competencia se va incrementando. Hace más de tres años comenzó a instalarse en inmediaciones de la playa ofreciendo comida a quienes veranean en la playa posadeña.
Según contó, en la temporada baja se moviliza hacia la esquina de La Rioja y Junín para conseguir clientes entre quienes esperan el colectivo.  Son múltiples formas de sumar un ingreso. “Es muy difícil llegar a fin de mes”, sentenció Pamela.

Salir a la calle
Marina Gómez, una vecina del Barrio Rocamora de Posadas, decidió instalar un carrito hamburguesero en avenida López y Planes y pasaje Brasil.
Hace años, se dedica a la preparación de viandas para el almuerzo y de panificados para un colegio de la zona.
“Instalé el carrito para tener otra fuente de ingresos porque está difícil la situación”, afirmó Marina.
Es madre de tres hijos adolescentes y paga mensualmente el alquiler de su vivienda, en la misma zona donde noche a noche sale a cocinar hamburguesas y paliar la situación económica que nos atraviesa.
Desde principios de enero sale desde las 19.30 y se instala en la zona hasta altas horas de la madrugada. Las ventas promedio son alrededor de 20 hamburguesas por día.
“Esta comida se vende y genera más ingresos. Además, a la gente le gusta comer hamburguesas porque es más práctico, rico y rápido”, manifestó .
Sin embargo, no es una venta estable, explicó Marina. “Hay días en los que tenemos mayores ventas y hay otros que no”. También indicó que los días de lluvias, el comercio es nulo.
Las largas filas de autos en la avenida López y Planes y Santa Catalina otorga otra posibilidad de notoriedad para el carrito donde está Marina, que ofrece cada medallón de carne a 40 pesos.
“Parte de mi familia ya tiene un local de comidas rápidas por la avenida 115, ellos comenzaron con un carrito hace años”, comentó.
También añadió que trabajó en ese local ayudando al negocio familiar para solventar los gastos diarios de la economía familiar.
Ahora le toca a esta mujer continuar con el rubro que hace unos años emprendió su familia. En esta misma línea, proyecta un futuro similar con un local propio.
Por el momento, le toca paliar con la difícil situación en la que viven miles de argentinos para llegar a fin de mes.
A futuro, estima ampliar su menú, incorporando lomitos.

La experiencia cuenta
Entre los que se encuentran desde hace año en la actividad, cuenta la experiencia del rebusque. Lucero, hace más de diez años, está con su puesto de hamburguesas en inmediaciones de la ex estación de trenes del cuarto tramo de la Costanera.
Tras haberse jubilado de la administración pública, decidió instalar un carrito para obtener más dinero.
“Antes las ventas eran mayores. En 2010 solía vender hasta 100 hamburguesas en una sola noche”, rememoró. El panorama cambió con el paso de los años. “Apenas vendo unas 20 hamburguesas y hay días en que no se vende nada”, manifestó.
Para Lucero, la venta ambulante registró muchos cambios con la crisis económica.
“La gente piensa más de dos veces antes de comprar algo”,
En esta misma línea,  contó que realiza una inversión que oscila unos $3.000 en promedio. Sin embargo, ante la disminución en las ventas, no llega siquiera a recuperar la mitad de la inversión.
«La única opción para ganar un poco más de plata, es salir a la calle todos los días. A veces, ni con eso alcanza», sentenció.
A pesar que todas las noches está con la venta de hamburguesas, durante el día y los fines de semana, administra y alquila un salón de eventos.

La inversión inicial

Instalar un carrito de hamburguesas implica una primera inversión significativa. Para la adquisición del carro, se debe invertir unos 35 mil pesos e incluye una plancha para cocinar y un sistema de calefacción. A ello, hay que agregarle el sistema eléctrico: instalar corre por cuenta del propietario. También hay que sumarle los gastos de mercadería, que ronda un promedio de 3.000 pesos diarios, que incluye los medallones de carne, pan, queso, aderezos y elementos de higiene. En muchos casos, con las ventas de cada día no llega a cubrirse ni siquiera la mitad de la inversión diaria, teniendo en cuenta que en días de lluvia o de principios de semana no se registran mayores ventas. Cada hamburguesa está en torno a los 90 pesos en puestos instalados en la Costanera. En tanto, en los barrios el precio disminuye y puede comprarse a 40 o 50 pesos.

 

1000

Vendedores ambulantes .
Es la cifra de trabajadores que se dedica a vender diversos productos en las calles. Representa un incremento del 30 por ciento con respecto al año 2017.

 

Fuerte caída de empleo en todos los rubros

Más de 20.000 puestos de trabajos se perdieron en los últimos meses de 2018, solamente en el sector de la construcción. Es lo que da cuenta un informe realizado por el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric). Reveló que el empleo formal del sector de la construcción disminuyó el 5 por ciento en los últimos meses de 2018 en Argentina. En noviembre, la industria de la construcción se cobró 21.714 puestos de trabajo, al contabilizarse 411.100 empleos, un 5 por ciento por debajo de los 432.814 que se registraron en el mismo mes del año anterior, indicó Ieric en su balance. En el último trimestre de 2018 el consumo de cemento se contrajo 15,5 por ciento, mientras que los despachos bajaron 14,5 por ciento, “lo que constituyó la segunda mayor caída trimestral desde la crisis de la salida de la Convertibilidad”. Según otro informe, del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) durante el 2018 se produjo una pérdida de 172.200 puestos laborales. Entre los más afectados estuvo el sector privado, que el año pasado tuvo un total de 117 mil puestos de trabajo menos. Sólo en el mes de noviembre se perdieron más de 24 mil empleos que, en comparación con el mismo período del 2018, implicó una caída del 1,4 por ciento. En este mismo mes también se registró la peor caída de la actividad económica, con un 7,5 por ciento menos. Tal cifra es el peor indicador desde la crisis mundial que se produjo en el período 2008 y 2009.

 

El Brete se convirtió en un lugar ideal para el comercio itinerante

Los vendedores recorren toda la playa ofreciendo sus productos a pesar del intenso calor.

El balneario El Brete, de la ciudad de Posadas, se ha convertido en un espacio de comercialización, donde los vendedores ambulantes son los protagonistas.Es lo que pudo observar ayer en una recorrida que realizó El Territorio.
Allí ofrecen diversos productos, entre ellos comidas, bebidas, golosinas y juguetes ya que “es la única alternativa que encontramos para salir de esta crisis”, destacaron.
Juan Ángel Vera tiene 64 años, y es albañil de oficio. No consigue trabajo hace mucho tiempo, debido a su edad y un problema que afecta su visión.
Sin la edad suficiente para tramitar una pensión, se rebusca vendiendo juguetes en la zona de El Brete de la Costanera.
Todos los días, durante la mañana y la tarde se dedica al comercio ambulante, ya que como aseguró “es mi única manera de salir adelante, porque no tengo un trabajo estable por mi problema de vista».
Por su lado, Brian tiene 19 años. Terminó la secundaria en una escuela técnica y tiene conocimientos de albañilería, carpintería y otros oficios.
Se dedica actualmente a la venta ambulante y ofrece en la Costanera durante los fines de semana copos de nieve, con la intención de “juntar algunas monedas más”.
“Repartí currículum en varias empresas, pero todavía nadie me llamó” expresó a este matutino.
Hugo también es vendedor ambulante. Se dedica a la elaboración y venta de churros. Trabajaba en una empresa de seguridad pero hace algunos años, no tiene un trabajo estable.

Juan es chef profesional y se destaca con la venta de bollos.

Mientras tanto, este vendedor sale a la calle todos los días a ofrecer su producto.
“No me queda de otra. Es la única forma de ganar algunas moneadas”, destacó.
Juan es chef , padre, y tiene dos trabajos. Durante el día, atiende su puesto de bollos en El Brete y en la noche trabaja en su propia casa, atendiendo otro local de comidas.
Pablo, recorre todos los días la playa del Brete vendiendo helados. Es otra de las personas que “para palear esta crisis” necesita de dos trabajos.
Tiene un carrito de hamburguesas con el que trabaja por la noche, y asegura que “ahora para vivir, uno necesita rebuscarse”.
“El sol sale para todos”, comentó Pablo a El Territorio, esperanzado en que mejore la crisis económica.

Oficina de empleo, una alternativa

Uno de los lugares donde se refleja la demanda diaria de mano de obra es en la Oficina de Empleo de Posadas. Allí, en forma constante se observa la alta demanda y la necesidad de contar con una salida laboral.
Esta semana se informó que un total de 54 jóvenes accederán a un empleo en 23 empresas locales.
Esta salida laboral es a través del Programa de Entrenamiento para el Trabajo que gestiona la Oficina Municipal de Empleo.
Para ello, luego de realizar los cursos de formación y participar de la capacitación complementaria con enfoque turístico.
Una de las actividades finales se desarrolló en el Centro Multicultural La Costanera, oportunidad en la que el director de la Oficina Municipal de Empleo, Jeremías Zarza, instó a los jóvenes a que pongan en práctica todo lo que aprendieron durante los talleres y les habló sobre la importancia de las políticas de promoción e inclusión laboral que impulsa la Municipalidad de Posadas.
Asimismo, destacó el trabajo articulado que se lleva adelante con la Cámara de Comercio e Industrias de Posadas, que permite otorgar beneficios a las empresas que toman personal a través de la Oficina de Empleo.
Al finalizar el 2018, en Posadas, se habían registrado 25.000 pedidos de salida laboral.
“Hoy en día no hay muchas exigencias de rubros o puestos específicos. La gente quiere trabajo, sea cual sea el puesto”, había afirmado Zarza. Entre quienes piden un puesto laboral se encuentran, según estimaciones realizadas en Posadas, “un 60% de jóvenes entre 18 y 24 años; 25% entre 25 a 40 años y 15% entre 40 a 65 años”.

Fuente diario el territorio