Corrientes: Otra cifra récord de recursos nacionales, ahora para contener incendios

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Con $692 millones es la provincia que más fondos nacionales recibe para lucha contra el fuego. Es el distrito que más recursos recibe desde el Plan Nacional de Manejo contra el Fuego. Supera ampliamente a las provincias mesopotámicas: Misiones y Entre Ríos, mientras duplica a la provincia del Chaco. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, presentó un plan de 7 mil millones de pesos para el manejo del fuego ante el inicio de la temporada alta de incendios. Corrientes perdió durante el pasado verano (2021 – 2022) más de 1,2 millones de hectáreas de su territorio por incendios forestales y rurales que consumieron bosques nativos e implantados, también en la superficie de los parques nacionales y áreas protegidas en los Esteros del Iberá.

La provincia de Corrientes lidera a nivel nacional la inversión que hace el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en el marco del Plan Nacional de Manejo del Fuego, durante el primer semestre de 2022. Nuestra provincia recibió $691.17 millones; duplica lo recibido por la vecina provincia del Chaco $312,16; y se posiciona sobre las provincias mesopotámicas: Entre Ríos $415,17 y Misiones $422,17.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible conducido por Juan Cabandié, presentó el pasado 14 de julio un plan de 7.000 millones de pesos, para el manejo del fuego ante el inicio de la temporada alta de incendios.

Incluye financiamiento en medios aéreos y equipamiento, además de acciones concretas de ataque y prevención de focos ígneos que contemplan la instancia nacional, provincial y municipal.

El plan contempla un acuerdo marco con el Estado francés para la provisión de medios aéreos y equipamiento que incluye un avión observador para transportar brigadistas, cinco aerostatos para vigilancia y monitoreo con cámaras infrarrojas y de visión, autobombas forestales, puesta en valor y recuperación de seis helicópteros y capacitaciones a brigadistas. Además, prevé el alquiler de un helicóptero de mediano porte con capacidad de arrojar 4.500 litros de agua para la próxima temporada estival.

En el mismo sentido, la cartera nacional suscribió con Canadá un memorando de entendimiento para la compra de helicópteros Bell 407 GXI equipados para la lucha contra el fuego y helicópteros usados Bell 212, con garantía del Estado canadiense. También se acordó el alquiler, para el próximo verano, de un helicóptero Chinook con capacidad de arrojar cargas de 10.000 litros de agua en cada pasada.

Asimismo, el plan incluye la compra de cuatro camiones con dormitorios y servicios sanitarios para garantizar la cercanía de las y los brigadistas al área de incendios y un servicio de detección temprana mediante drones, faros de vigilancia y aerostatos que cubren áreas sensibles y de difícil acceso.

Además, se compraron camionetas de ataque rápido y transporte de personal y maquinaria pesada para el manejo del combustible forestal. También se contemplan 41 convenios de cooperación a suscribirse con diferentes provincias y municipios para que estos dispongan de los fondos con el fin de adquirir las herramientas necesarias y la atención de las emergencias de fuego por un monto estimado de $900 millones. En este caso, se dedicarán a mejorar la situación de combate a nivel federal según el criterio y la necesidad de cada jurisdicción.

Cabe destacar que es el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) el organismo dependiente del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, encargado de la coordinación de los recursos requeridos para el combate de incendios forestales, rurales o de interfase.

De acuerdo con la Ley 26815 de Manejo del Fuego la supresión de incendios se estructura en tres niveles operativos. Frente a la fase de ataque inicial de todo incendio, es la autoridad jurisdiccional la responsable de llevar a cabo las tareas de control del fuego. Si la autoridad jurisdiccional considera que su capacidad de respuesta se encuentra comprometida o agotada, puede solicitar apoyo regional lo que implica movilizar personal, materiales y equipos provenientes de las demás jurisdicciones que integran la región. Por último, cuando la magnitud del incendio supera el apoyo regional, se pide ayuda al Servicio Nacional de Manejo del Fuego para afectar recursos de otras regiones. Los recursos enviados pueden ser brigadistas, aviones hidrantes, helicópteros, camionetas y otros vehículos.