Con tres goles de penal, River Plate le ganó 4-0 a Gimnasia y espera confiado el Superclásico ante Boca

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River Plate recibió una inyección de confianza en la previa del Superclásico ante Boca: goleó 4-0 a Gimnasia La Plata en el Monumental y se subió a la cima de la Zona 1 de la Copa de la Liga Profesional. El duelo por la sexta fecha del certamen se quebró gracias a los tres penales (todos bien sancionados por Hernán Mastrángelo, y a partir de allí el Millonario ratificó su superioridad. Enzo Fernández, Julián Álvarez, Juanfer Quintero y Braian Romero anotaron para el vencedor.
El Millonario buscó imponer condiciones con su menú habitual: presión en campo contrario, movilidad y agresividad en ofensiva. Lo logró por momentos, pero le costó profundizar, en parte por el orden que opuso el Lobo, y en parte por las demoras en las definiciones, o la falta de chispa para los rompimientos. Algo de Barco y las proyecciones de Casco fueron las mejores armas de River en el inicio.
Gimnasia apostó a inquietar en la salida a su rival, y asaltear líneas si se veía agobiado, y sorprendió con los ataques por las bandas y algunas pinceladas del joven Tomás Muro, de 19 años. En una de ellas, centró desde la derecha y Tarragona cabeceó desviado.
El local halló soluciones a los 28: tras un rechazo, Barco recibió en el borde del área y, cuando la jugada pedía remate, le dio una vuelta más e intentó un sombrero, que se topó con la mano de Muro, quien en el afán de impedir el tiro, amplió el volumen de su cuerpo con el brazo. Mastrángelo no dudó en sancionar y Enzo Fernández cambió por gol el penal.
A pesar de no ser el encuentro más lúcido de la Banda (de hecho, se lo vio a Gallardo con muestras de disconformidad), otro penal martilló la ventaja. A los 45′, nuevamente Barco entró gambeteando al área y Rey lo tocó en el segundo enganche. Esta vez fue Julián Álvarez quien se hizo cargo.
Aún sin estar fino, el segundo tiempo se mantuvo bajo el control de River, con Barco como figura trascendental, el arma de desequilibrio. Pero el equipo empezó a fluir mejor con el ingreso de Juanfer Quintero por De la Cruz.
Casi inmediatamente su visión de juego puso mano a mano a Álvarez con Rey, pero el delantero se enredó en la gambeta larga. Y a los 24′, Álvarez atoró a Enrique, quien estaba dispuesto a rechazar, y, en lugar de la pelota, impactó sobre el delantero. En esta oportunidad, el encargado de ejecutar fue Quintero, quien tampoco falló: 3-0.
Braian Romero coronó el resultado tras capturar un rebote luego de una estética jugada de José Paradela y fue el disparador del canto de los hinchas, que bajaron línea al son de “el domingo, cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”.
Aunque el Millonario inició la temporada con una derrota por 1 a 0 ante Unión en Santa Fe, con el correr de los partidos el elenco dirigido por Marcelo Gallardo elevó su nivel y acumula un invicto de seis partidos (cinco victorias y un empate -ante Racing, en el Monumental-). Su última presentación había sido en la Copa Argentina, donde el Muñeco apostó por un conjunto alternativo para golear por 5 a 0 a Deportivo Laferrere, elenco que milita en la Primera C (Cuarta División de la Argentina).
De a poco va encontrando su mejor forma, la que llevó al equipo a ganar la última Liga Profesional. El Superclásico representará una interesante medida en el umbral del inicio de la fase de grupos en la Copa Libertadores. Los hinchas, por lo pronto, ya elevaron el pedido especial.