Asegura que se quedó sin luces en plena ruta y el Gauchito Gil lo guió en el camino: “Desapareció”

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Un hombre que circulaba de noche por la ruta, pasó por el Santuario del Gauchito Gil, momento justo en el que se quedó sin luces y asegura que el santo lo guio en todo el camino hasta que llegó a su destino.

El hombre, identificado como Pablo, contó que le sucedió este episodio catalogado para muchos como paranormal, cuando circulaba por la ruta con su moto, durante la noche y se quedó sin frenos. Fue en ese momento justo, en el que estaba pasando por el lugar en el que se encuentra ubicado uno de los tantos Santuarios del Gauchito Gil, y asegura que el santo lo guió, en plena ruta, y lo salvó del peligro.

Según relató el hombre, cuando estaba a bordo de su motocicleta, en el momento en el que circulaba de noche por la ruta N°38, a la ciudad de Concepción, de repente, se quedó sin luces en el vehículo. Esto representaba un importante peligro, no solo porque podía perderse entre la zona rural, sino también porque el motociclista podía ser arrollado por otro de los conductores que circulaban, o bien, detrás suyo, o lo que sería peor, a contramano.

El sitio Tucumán Paranormal recogió el testimonio de Pablo, en el que revela que “esa noche volvía de Aguilares” en su moto y que “circulaba a poca velocidad”, esto se debía a que “se había quedado sin luz”. Pero, de repente, cuando atravesó la ruta por “un monolito del Gauchito Gil, que se encuentra a la vera”, se le apareció otra motocicleta, que “era manejada por un hombre, que rápidamente lo sobrepasó” y que, éste, “circuló muy cerca” del motociclista.

Este “misterioso motociclista”, al que Pablo le atribuyó su presencia al Gauchito Gil, “no se alejaba”, y contó que le “alumbraba el camino” mientras los dos avanzaban en la ruta. Entonces, contó que cuando llegó a Alto Verde, en dónde ya había buena iluminación, “el hombre desapareció”. Tras ello, más adelante, el misterioso motociclista volvió a aparecer “alumbrando la ruta hasta la entrada de Concepción”. “No había nadie, me sorprendí, ya que venía súper despacio y me hizo el aguante por más que iba a poca velocidad; me acompañó hasta el último punto de oscuridad”, contó Pablo.

Fuente: La 100 radios