Alrededor de 40 pacientes están en tratamiento para cambiar de sexo

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El Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Escuela Ramón Madariaga actualmente tiene un registro de alrededor de 40 pacientes que se encuentran realizando un tratamiento para cambiar de sexo.
De este número, en 2018 la mitad llegó a la concreción de la cirugía plástica, que contempla la reasignación de caracteres sexuales secundarios (mamas). Los especialistas aseguran que la demanda en consultas va en aumento y la franja etaria promedio es entre 18 y 25 años. Años anteriores, en 2015 y 2016, por ejemplo, eran 20 las personas tratadas.
La sanción de la Ley de Identidad de Género 26.743 aprobada en 2012, establece -además de la gestión legal de la identidad autopercibida- que el sistema público de salud debe facilitar los procedimientos médicos en caso de que los individuos transgénero alcanzados por la ley lo requieran.
El especialista en cirugía plástica y titular de esa área del nosocomio capitalino, Gustavo Abrile, explicó que el Madariaga es el único centro de la provincia que realiza el procedimiento. El tratamiento es abarcativo y consta de un equipo interdisciplinario integrado por psicólogos, psiquiatras, urólogos, endocrinólogos, ginecólogos y cirujanos plásticos.
En este sentido, explicó en diálogo con Radioactiva 100.7: “Los primeros que abordan al paciente son los psicólogos y eventualmente los psiquiatras; el segundo paso es la terapia hormonal. En términos generales, llega al cirujano plástico cuando lo que se van a tratar son los órganos sexuales secundarios”. Y añadió: “Una vez que el paciente ha sido tratado por el equipo interdisciplinario y está en condiciones de tratarse primariamente su tórax, lo hacemos nosotros en cirugía plástica”.
Además, el especialista detalló que son más las mujeres que buscan ser hombres, que visceversa.

Intervenciones quirúrgicas
“La intervención de mujer para hombre es masculinizar el tórax, eso implica lo que nosotros llamamos mastectomía que es cuanto se sacan las glándulas mamarias; en el caso de masculino para femenino, es cuando se hace un tratamiento para construir una mama a partir de lo que era el tórax del paciente, que muchas veces se utiliza su propio tejido y otras veces implica utilizar implantes como cualquier paciente que se quiere aumentar el busto”, detalló el profesional de la salud.
Además agregó que en el caso de la parte que respecta a los ginecólogos y urólogos, son tratamientos muy puntuales que tengan indicación. Mientras tanto, la transformación de órganos primarios se deriva al Hospital Durand, de Buenos Aires.
“No estamos en condiciones de tratar órganos sexuales primarios, convertir una vagina en pene y escroto o convertir pene y escroto en vagina y labios mayores, pero es probable que con el tiempo nos vayamos acercando a esa posibilidad”, había explicado el médico.
Sin embargo, muchos optan por realizarse otro tipo de intervenciones quirúrgicas que no tienen que ver con las glándulas mamarias. “La mujer que se identifica con el género masculino generalmente realiza una terapia hormonal para que le empiece a crecer vello como la barba del varón. Hemos hecho algunas cirugías faciales con el fin de darle un aspecto más masculino al rostro y viceversa, darle un aspecto más femenino”.
En cuanto a la participación del equipo de Salud Mental (psicólogos y psiquiatras), se apunta a concientizar sobre las implicancias de los procedimientos, ya que en su mayoría no tienen vuelta atrás.
Finalmente manifestó que cuando recién comenzó a aplicarse la ley en 2013 la demanda superó las expectativas y había muchas personas esperando la aprobación de la ley.
“En algún momento probablemente lleguemos a una meseta y sepamos de acuerdo a cada población qué incidencia estadística tenemos de pacientes que consulten o se realicen algún tipo de tratamiento por identidad de género”, concluyó.

El artículo 11 de la ley
La referida ley establece en su artículo 11 que pueden acceder a las intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales, todas las personas mayores de edad sin requerir autorización judicial o administrativa.
Para las personas menores de edad, se requiere la participación de los representantes legales y la asistencia de un abogado para realizar la intervención quirúrgica.

Lo que establece la ley desde 2012

Toda persona que solicite la rectificación registral del sexo, el cambio de nombre de pila e imagen, en virtud de la presente ley, deberá observar los siguientes requisitos: acreditar la edad mínima de 18 años de edad -con excepción de lo establecido en el artículo 5° de la ley-, presentar ante el Registro Nacional de las Personas o sus oficinas seccionales correspondientes, una solicitud manifestando encontrarse amparada por la presente ley y expresar el nuevo nombre de pila elegido con el que solicita inscribirse. No es requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital.
La legislación contempla que los mayores de 18 años pueden adecuar toda la documentación con el nombre a elección en forma gratuita, sin orden judicial. También pueden solicitar este trámite los menores con autorización de sus padres.
Desde que se sancionó la ley, en 2012, hasta la actualidad hubo más de 100 cambios registrales de identidad de género en la provincia.
El trámite por cambio de género demanda 48 horas por ser considerado preferencial. “Se genera una nueva partida de nacimiento y se bloquea la partida anterior, esta última puede ser consultada por orden judicial o por orden del interesado”, se explicó.
Para tener una idea de la importancia que reviste la ley, en el primer año de haber sido sancionada, cerca de 3000 personas trans de todo el país accedieron al reconocimiento de su identidad por vía administrativa. Esto es, tienen su nuevo DNI con el nombre que las representa desde hace años.

 

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Operaciones .
Durante el 2018 el Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Escuela Ramón Madariaga realizó entre 18 y 20 cirugías en los órganos sexuales secundarios a personas de entre 18 y 25 años de edad.

Fuente diario el territorio