ALLANAMIENTOS EN CHACO, CORRIENTES Y SANTA FE POR MEGACAUSA NARCO

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A diez días del cruce entre fuerzas de Corrientes y Santa Fe por causa de narcotráfico, se concretó un nuevo allanamiento en la ciudad vecina en el marco de otra investigación por drogas. En Resistencia, se efectuaron otros tres.
El trabajo del juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, derivó en la detención de cinco hombres y una mujer, tras catorce allanamientos simultáneos en Corrientes, Chaco y Santa Fe en una megacausa por narcotráfico, publica el diario El Litoral de esta última provincia.
Con un despliegue de más de 250 efectivos policiales, personal de la dirección Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI) realizó en la jornada del sábado un total de catorce registros judiciales.
La instrucción de la investigación se tramitó en el Juzgado Federal de Reconquista, bajo directivas del magistrado Aldo Alurralde, precisaron los medios de prensa de la vecina provincia.
Los procedimientos se distribuyeron en distintos puntos. En este marco, revelaron que nueve de ellos se llevaron a cabo en las ciudades de Las Toscas, otro en Villa Guillermina y un tercero en Corrientes, Capital. Los tres restantes se hicieron en Resistencia.
Como resultado, fueron detenidos cinco hombres y una mujer, todos mayores de edad y con vínculos familiares y de amistad entre sí.
LOS SECUESTROS
Al respecto, el jefe de la PDI antinarcóticos, Gabriel Imhoff, quien supervisó personalmente los operativos en el norte santafesino, indicó que «se secuestraron cocaína y marihuana, armas de fuego de distinto calibre y elementos que hacen a la investigación como celulares, memorias externas y dinero en efectivo».
El funcionario policial agregó que «esta investigación la inició la unidad investigativa antinarcóticos de Reconquista hace un año, con recolección de información y pruebas».
Luego, añadió que de la operación participaron «las brigadas antinarcóticos de la provincia y grupos de irrupción de TOE, GAT y la Unidad Regional IX. También colaboró Gendarmería Nacional».
UN ANTECEDENTE
Hace diez días, el juez federal Aldo Alurralde había ordenado once allanamientos simultáneos, diez en el norte provincial que se realizaron sin inconvenientes y uno en la localidad correntina de Esquina, que se demoró una hora y media, según se denunció posteriormente, lo cual derivó en cruce de aclaraciones y acusaciones.
El retraso motivó una investigación contra el jefe de la Prefectura Naval Argentina (PNA) de esa localidad, Jorge Daniel Benítez, para determinar si desobedeció una orden judicial. El uniformado no se negó a realizar la medida, pero pidió que un juez de su provincia la autorice.
Como se sabe, no fue la primera vez que ocurría un chispazo interprovincial en una causa por narcotráfico. A fines de 2016, una situación similar terminó en un escándalo institucional en Goya, cuando un jefe antinarcóticos santafesino pasó seis horas demorado tras un allanamiento que las autoridades de Corrientes no avalaron, incluido el propio gobernador Ricardo Colombi quien se acercó al lugar y criticó con dureza a la Policía santafesina.
En el caso reciente de Esquina, Alurralde indicó que hace más de un año investigaba a la organización narco. Por ello ordenó once allanamientos para dar con la banda de narcomenudeo que, según su hipótesis, enviaba marihuana y cocaína por el río desde el Sur de Corrientes (por la localidad de Esquina) hasta Romang (una ciudad ubicada en el Noreste de Santa Fe) y utilizaba las islas del río Paraná para almacenar la droga.
Diez de los allanamientos se realizaron del lado santafesino con un resultado de siete detenidos y un prófugo, según informó al diario El Ciudadano el juez Alurralde, quien no detalló la cantidad de estupefacientes incautados, pero sí indicó que encontraron dosis de marihuana y cocaína además de armas de fuego.
Sin embargo, el allanamiento ordenado en Esquina dio resultados negativos. El magistrado resaltó que la medida se demoró porque el prefecto dilató su colaboración hasta tener un permiso de un juez federal de Corrientes. Ahora, Alurralde investiga si la demora de una hora y media que provocó la diligencia fue una desobediencia judicial o se debió a otra cosa.